Obviamente, el terremoto obligó a la fábrica de Honda en Kumamoto a detener la actividad de la planta desde la tarde del 28 de julio para «garantizar la seguridad de sus trabajadores y comprobar el estado de las instalaciones y los equipos«. La compañía comenzó después una recuperación progresiva y ya ha podido recuperar la producción de motos acabadas.
Honda comunicó el 20 de agosto que la fábrica estaba suficientemente recuperada para volver a producir vehículos terminados a partir del lunes 24. La marca asegura que «seguirá priorizando la seguridad de sus empleados mientras trabaja para recuperar un suministro estable de sus productos«.
Kumamoto, una fábrica clave para Honda
El terremoto en Kumamoto se produjo el 28 de julio a las 16:27 hora local. El seísmo alcanzó una intensidad sísmica máxima de 7 en la escala japonesa y provocó importantes daños en la región. De hecho, la tragedia dejó al menos 39 fallecidos según los datos disponibles a mediados de agosto.
Kumamoto no es una planta cualquiera dentro de la estructura industrial de Honda. Es la cuarta fábrica que la compañía abrió en Japón, comenzó a funcionar en 1976 y actualmente es su principal centro de producción de motocicletas en el país. Honda señala que la instalación tiene una capacidad de producción de hasta 320.000 motocicletas al año. Allí se fabrican tanto modelos de pequeña cilindrada como motocicletas de gran tamaño, además de otros productos de la compañía.
La lista de modelos asociados a Kumamoto explica por qué cualquier interrupción prolongada de la actividad puede resultar relevante para Honda. Entre las motocicletas que actualmente aparecen vinculadas a esta fábrica se encuentran la Gold Wing, el X-ADV, la CBR600RR, la GB350, la Super Cub, la Rebel 1100 y la CRF450R. Es decir, en sus líneas conviven algunas de las motos más emblemáticas de la marca del ala dorada con modelos de gran volumen y diferentes segmentos.
La vuelta de las líneas no significa necesariamente que la producción haya recuperado inmediatamente su ritmo habitual. Honda ha explicado que el reinicio se está realizando de manera progresiva y que continuará trabajando con las partes implicadas para garantizar un suministro estable. La compañía no ha comunicado que la planta haya alcanzado ya su capacidad máxima, por lo que es demasiado pronto para hablar de una normalización completa. «La prioridad es recuperar progresivamente el ritmo de fabricación sin comprometer la seguridad«.
Por cierto, la instalación ocupa aproximadamente 1,65 millones de metros cuadrados y dispone de varias líneas de montaje. Honda la describe como su mayor centro productivo doméstico y como una instalación capaz de realizar diferentes fases del proceso, desde la fabricación y mecanizado de componentes y motores hasta el ensamblaje final de las motocicletas. Su capacidad anual de producción de motocicletas está cifrada actualmente en 320.000 unidades. Además, «la fábrica también produce motores y otros productos de Honda«.









