Hay imágenes que quedarán en la memoria de los aficionados de MotoGP mucho tiempo, y la de Johann Zarco dando vueltas sobre la grava de Montmeló con la pierna enganchada en la moto de Pecco Bagnaia, es una de ellas. Después del grave accidente entre Álex Márquez y Pedro Acosta, en la segunda salida se produjo la del francés.
A pesar de lo espectacular del mismo, las consecuencias fueron bastante menores de lo que pudo temerse en un primer momento. Eso no quiere decir que no haya habido consecuencias importantes para un Zarco que se ha perdido, hasta ahora, seis GP y que ha tenido que pasar por un largo periodo de reposo.
Y es que en la caída no solamente se lastimó los ligamentos de la rodilla, sino que sufrió una quemadura importante en la pierna por el escape de la moto de Pecco, y que hizo inviable la operación en un primer momento. Desde entonces, Zarco ha ido trabajando el físico, y finalmente la cirugía no ha sido necesaria.
La mejor parte es que Johann ya se encuentra en la parte final de este proceso de recuperación y, de hecho, ya ha vuelto a subirse a una moto. No ha sido su RC213V si no una moto de supermotard, y no ha sido en un circuito de GP sino en el de Pas De La Casa, en Andorra.

Las primeras sensaciones de Zarco han sido buenas, pero todavía no se ha confirmado su regreso
Por el momento no hay una fecha establecida para su vuelta, pero lo más probable es que todavía esté fuera para el GP de Aragón y regrese a la competición en el GP de San Marino a mediados de septiembre. Esto le daría un mes extra de recuperación al galo que, por otra parte, se ha mostrado satisfecho de esas pocas vueltas que ha podido completar. Y es que, por el momento, la idea es ir aumentando poco a poco la actividad para que la rodilla afectada no sufra en exceso.
Tras el entrenamiento, Zarco compartía en las redes sociales sus sensaciones: “La semana pasada volví a subirme a la moto. Piloté una Supermotard para tener una posición más cómoda y, poco a poco, poner a prueba la rodilla mientras pilotaba. Ha sido realmente agradable dar algunas vueltas y entrenar mi cuerpo de manera específica para la conducción. Me estoy concentrando en hacer las cosas de la manera correcta y en controlar la intensidad en la conducción, porque puede aparecer un poco de dolor y la rodilla puede hincharse de nuevo, algo normal cuando uno se está recuperando de una lesión. La rodilla debe entrenarse y estimularse gradualmente, pero gestionar con atención la hinchazón es fundamental para garantizar que el proceso de curación avance correctamente”.
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