El GP de Qatar vuelve o, mejor dicho, sigue en el aire debido a la guerra que desde el mes de febrero tiene lugar en Oriente Medio. El conflicto bélico ya obligó a aplazar el GP de Qatar que estaba programado a principio de temporada, con MotoGP recolocándolo en la parte final de la temporada justo antes de Portugal y Valencia.
Pero como la situación no mejora y el tiempo corre, MotoGP tiene que buscar soluciones pronto para ver qué futuro le depara al GP de Qatar no solo de 2026 sino también de 2027 en caso de que la guerra se enquiste y la situación no mejore. La F1 tiene también este problema y no solo con la cita qatarí sino también con otros GP como el de Bahreim que se disputar en Sepang (Malasia).
Las diferencias entre MotoGP y F1 son parte importante del motivo, por el cual, todavía no se ha tomado la decisión. Al Mundial de Motociclismo solamente le afectaría en una carrera, por lo que la recolocación o cancelación del evento es menos problemática que lo que sucede en el campeonato de monoplazas.

En ese sentido se ha pronunciado Carlos Ezpeleta, el director deportivo de MotoGP, que ha hablado con los compañeros de Motorsport para compartir cómo se encuentra por ahora la situación.
Ahora mismo el GP de Qatar sigue programado el fin de semana del 8 de noviembre como paso intermedio entre la gira asiática y la vuelta a Europa para el final de temporada y, de hecho, los responsables de MotoGP Sports Enternaiment Group afirman que todavía están trabajando con la posibilidad de que el GP se celebre en Losail.
Si Qatar no es viable como escenario, hay otras dos opciones posibles
Lógicamente la situación es complicada, y lo es por diferentes motivos. De entrada ahora mismo la opción más segura pasa por no visitar el país y eso incluye no solamente a los pilotos y equipos sino a las miles de personas que se mueven con cada GP. Eso implica viajes, hospedaje, manutención… de ahí que cada vez apremie más una solución.
Esta solución podría pasar, en palabras del propio Ezpeleta, por buscar una pista alternativa con todo lo que ello conlleva. El problema es que ahora mismo parece que no hay fechas en la mayoría de pistas europeas, que sería una solución más económica y sencilla para todos.

La decisión tendrán que tomarla antes de final de mes y aunque el objetivo principal será correr en Qatar y la opción B pasa por buscar una pista alternativa, tampoco se descarta en estos momentos el terminar cancelando el GP sin sustituirlo. Una temporada de 21 o 22 carreras puede tener mayor o menor importancia en el plano deportivo, pero no en el comercial.
En cualquier caso, la cuenta atrás prosigue y no lo hace únicamente para ver qué solución se termina ofreciendo a equipos, pilotos, proveedores, prensa… sino también qué planea el campeonato de cara a 2027 y la triste posibilidad de que el conflicto continúe cuando llegue la primavera.









