Hace unas semanas, se hacía público el acuerdo de MotoGP y Yamaha por el cual la categoría de Moto3 cambiará para siempre a partir de 2028. En ese momento, todas las motos de parrilla serán iguales tanto en motor como en chasis, y pasará a ser una simple copa monomarca con rango de campeonato mundial.
La idea no ha gustado mucho en general a pesar de que no se conocían los detalles. Pero para muchos ha sido una nueva confirmación de que lo único que importa en el motociclismo actual es la categoría reina. Y las previas son simples escalones que algunos puedan ir superando para llegar a ellas y otros, simplemente, quemen su talento y su dinero en ellos.
El anuncio original dejaba en el aire todos los detalles, y ahora estamos empezando a conocer alguno de ellos y de esa Moto3 que empleará un motor Yamaha derivado del bicilíndrico de la R7 de serie. Tras estas medidas se busca reducir costes, igualar prestaciones y actualizar la categoría a las exigencias físicas y técnicas de los pilotos actuales.

De los nuevos detalles se pueden sacar ya más conclusiones, y es que el peso de la moto subirá hasta rozar los 120 kg, con lo que ya no serán las motos ligeras actuales. Y también ganarán potencia para situarse por encima de los 90 CV, en lugar de los 60 que tienen las Moto3 hoy en día.
El concepto de Moto3, heredado de 125, morirá en 2028
Una decisión que cambia una vez más el concepto de ligereza para ser rápidos por el de más potencia para equilibrar un mayor peso. Eso sí, en términos de potencia bruta se acercará más a las Moto2, que actualmente rinden en torno a los 140 CV.
El tener motos que van a ser más pesadas y más grandes favorecerá, según el campeonato, a que los pilotos puedan estar más cómodos sobre las motos, ya que sus características físicas son diferentes a la de antaño.
En cualquier caso, el punto más importante de todos será que, en teoría, se espera un abaratamiento de costes del 50% respecto a la categoría actual, haciéndola mucho más económica. Eso sí, no hay que olvidar que justo eso fue lo que en su día se prometía con Moto3 y Moto2.

Estas medidas también se implementarán en los campeonatos de acceso, con motos que serán más sencillas que las del campeonato y donde abaratar costes es una medida fundamental. Será el paso del tiempo quien diga si este cambio dentro del mundial es positivo o no. Lo que es seguro es que desde MotoGP se apuesta firmemente por él.
Así lo demuestran las palabras de Carlos Ezpeleta, director deportivo de MotoGP que afirmaba al respecto: “El objetivo es obtener mejores prestaciones respecto a la actual Moto3, con una relación en torno a los 120 kg para más de 95 caballos. Resolvemos tres grandes problemas: identidad mecánica absoluta para todos los pilotos, ergonomía más adecuada a las complexiones actuales y un recorte del 50% en los costes de gestión.”








