Que la suerte no ha estado del lado de Álex Rins en su etapa en MotoGP es más que evidente. Después de conseguir ser competitivo con Suzuki, la marca con la que debutó y con la que logró cinco victorias y acabar tercero el campeonato de 2020, se quedaba sin plaza para 2022 cuando todo estaba cerrado, y Suzuki decidió abandonar el campeonato.
Así que, al igual que Joan Mir, no tuvo otro remedio que ir a una Honda que en ese momento no era nada atractiva. Aun así se adaptó relativamente bien a la moto, y logró una memorable victoria en Austin que demostraba su valía. Pero una caída poco después, en el GP de Italia, complicó todo sobremanera para el catalán.
Sin poder competir más que un total de siete GP en 2023, pasó para 2024 a Yamaha. Una moto en la que tenía esperanzas, pero que se ha demostrado como la menos competitiva de la temporada desde entonces. Tres temporadas en las que Rins ha estado muy lejos de conseguir resultados, y en la que solamente ha podido luchar por no ser el último.
De cara a 2027 y con el historial a la espalda, a Rins no le quedan más opciones que ir al WSBK si quiere seguir compitiendo al máximo nivel. Y según todas las informaciones eso es lo que está haciendo. De hecho, Álex nunca ha escondido su intención de pasar a Superbike si no había plaza en MotoGP, y parece que está apostando por ello.
Go Eleven podría preparar una segunda moto para Rins
Según estas informaciones, Rins busca una Ducati Panigale V4, y con las puertas del equipo oficial cerrada la opción más plausible podría ser con el Go Eleven. El equipo, en el que ahora mismo compite Lorenzo Baldassarri y que ha tenido buenas actuaciones esta temporada, está en plenas negociaciones con el italiano para renovar, pero por ahora no se ha confirmado.

Se da por hecho que Lorenzo seguirá, pero eso no implica que Rins no pueda llegar y es que, tal como comentan los compañeros de GPOne, la opción de una segunda moto es totalmente factible en este momento. Estas informaciones confirman que PATA, el patrocinador principal del equipo, podría estar por la labor de aumentar el presupuesto y apoyar más al equipo, lo que posibilitaría la llegada del español.
En cualquier caso no es una decisión que se pueda tomar a la ligera, pues se estima que el coste rondaría los 300.000 euros por añadir la moto extra. Aun así y aunque quizás haya que esperar todavía, parece que las opciones de ver a Rins en el WSBK son reales.







