El Mundial de MXGP viajaba el pasado fin de semana hasta Lommel, en Bélgica, para disputar el GP de Flandes, el primero de los tres del mes de agosto y el inicio también de la cuenta atrás para el final de campeonato. Guillem Farrés llegaba a la arena de Lommel en primera posición de la general tras su victoria en República Checa, donde lograba aumentar su liderato.
El piloto de Triumph se iba a encontrar en Lommel un desafío diferente al habitual. El trazado belga es todo un desafío precisamente por la arena, y los más que baches, agujeros, que hacen que sea una de las pistas más duras y complejas de toda la temporada. Aun así, Farrés no se achicó lo más mínimo y ya desde el primer momento estuvo entre los mejores.

De hecho acabó tercero en los entrenamientos cronometrados del sábado, y unas horas más tarde volvía a repetir plaza en la carrera de clasificación en la que no lo tuvo nada fácil. Y es que tras una mala salida, Guillem tuvo que comenzar a remontar y cuando ya rodaba en el top5 sufría una caída. Tras recomponerse conseguía llegar a esa gran tercera plaza.
El domingo las cosas iban a ser diferentes. Ya en la primera vuelta de la primera manga lograba ponerse al frente después de realizar varios adelantamientos. A partir de ese momento, comenzó a llevar el peso de la prueba, aunque Lommel siempre es impredecible y tras un par de sustos terminó siendo alcanzado y superado, primero por su compañero de equipo Camden McLellan y posteriormente por Simon Längenfelder.
Lommel ha sido el desafío más duro de la temporada y Farrés lo ha superado con nota
La segunda manga siguió en cierta manera un patrón similar, con el piloto de Triumph saliendo perfecto, y en esta ocasión logrando cruzar primero la línea de holeshot. A partir de ese momento, Farrés iba a ser el encargado de marcar el ritmo a sus rivales. Aunque intentó desprenderse de todos ellos, en la vuelta siete Längenfelder le lanzó un ataque que acabó con el español fuera de pista, y viéndose superado también por McLellan.
A pesar del imprevisto, Farrés sacó a relucir todo su talento sobre la arena de Lommel y lejos de precipitarse, comenzó a remontar a rueda de McLellan para llegar hasta el propio Längenfelder, al que Farrés pasó para cruzar en segunda posición. Gracias a la suma de resultados, el español lograba una meritoria segunda posición y, como extra, aumentar la ventaja en la general con respecto a un Sacha Coenen, que se mostró mucho más discreto en Bélgica.

Ahora Farrés cuenta con 47 puntos de ventaja sobre el piloto de KTM antes del único fin de semana de descanso que tendrán en MXGP en el mes de agosto, y tras tres semanas consecutivas compitiendo. Como no podía ser de otra manera, tras acabar el GP Farrés se mostraba satisfecho al haber superado de esta manera el que para todos es el fin de semana más duro del año:
“Volví a salir muy mal en la manga clasificatoria del sábado y tocó remontar. Una pequeña caída cuando ya estaba entre los 5 primeros lo puso aún un poco más difícil, pero supe mantener la calma y volver a recuperar hasta 3º. Hoy domingo ha sido muy duro, por algo se considera uno de los Grandes Premios más difíciles de todo el año. Circuito súper exigente y altas temperaturas. Conseguí colocarme primero en la primera carrera, pero una vuelta muy mala a mitad de manga me hizo bajar a tercero. En la segunda pude conseguir el holeshot y volver a liderar, me pasaron y me puse tercero, pero me sentí fuerte, pude apretar y volver a recuperar el segundo puesto para acabar también segundo de la general. Estoy muy satisfecho con el fin de semana y ya pensando en Suecia”.








