Desde que la conocimos por primera vez, teníamos la plena certeza de que la Scrambler 400 “Miura” de Tamarit Motorcycles iba a “triunfar como la Coca Cola” en Triumph Originals 2026. Y no nos hemos equivocado: España se ha alzado con la victoria en este prestigioso evento quedando por delante de propuestas de Canadá, China, Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos.
Triumph Originals 2026: Siete países, una ganadora
Triumph Originals 2026 reunió a preparadores de siete países diferentes, cada uno encargado de desarrollar su propia interpretación de la Scrambler bajo una temática común: “Cápsula del tiempo”. El evento planteaba un desafío aparentemente sencillo pero difícil de resolver: partir de una Scrambler y mirar al pasado para crear algo nuevo.
Cada uno de los siete equipos participantes debía interpretar el concepto a partir de una época representativa del universo Scrambler, combinando creatividad, artesanía e ingeniería. La elección de la Scrambler como protagonista del concurso conecta directamente con una historia ligada desde sus orígenes a la personalización.
Ya en los años 60, numerosos motoristas modificaban motos de carretera con neumáticos de tacos, manillares anchos y escapes elevados para crear las primeras desert sleds, máquinas preparadas para enfrentarse tanto a terrenos difíciles como a la competición.
“Miura”, una Scrambler transformada para competir
Desarrollada sobre la Triumph Scrambler 400 XC, Miura nació con la intención de llevar mucho más lejos las posibilidades de la plataforma original. Tamarit trabajó sobre geometrías, suspensiones y numerosos componentes específicos para conseguir una moto más ligera, estilizada y enfocada al uso off-road, reduciendo su peso hasta aproximadamente 155 kg, cerca de 25 kg menos que el modelo de partida.
Su silueta elevada y minimalista, el protagonismo del blanco, el dorsal rojo y los distintos guiños a la Selección Española de fútbol construyen una identidad propia inspirada en las clásicas motos de competición sobre tierra. El resultado es una transformación profunda que mantiene reconocibles las proporciones y el carácter de la Scrambler, uno de los aspectos que más ha valorado el jurado internacional.
El propio Quique Berna explicaba durante el desarrollo de “Miura” la filosofía con la que Tamarit había abordado el concepto de este año: “Hemos creado cápsulas del tiempo desde nuestros inicios. Al centrarnos en la elegancia y la exclusividad, siempre buscamos crear motos que se conviertan en un legado, cuya esencia quede congelada para luego renacer años más tarde, intacta ante el paso del tiempo. Al igual que una camiseta blanca, la Scrambler es atemporal hoy y lo seguirá siendo dentro de veinte años”.
No hubo duda entre el jurado
Miura ha conquistado a los miles de aficionados de todo el mundo participaron posteriormente en la votación pública, logrando hacerse con el 33% de los votos emitidos a nivel internacional. Este resultado se combinó con las valoraciones de un jurado internacional formado por Steve Sargent, Chase McQueen, Eric Hendricx, Rolf Henniges y Satoshi, que le otorgó la puntuación combinada más alta.
Entre otros gracias a su originalidad, calidad de ejecución y capacidad para transformar profundamente la moto sin perder el ADN Triumph. La creación de Tamarit convenció especialmente por la coherencia entre concepto y ejecución. Steve Sargent, Jefe de Producto de Triumph Motorcycles y presidente del jurado, destacaba:
“Quique Berna y el equipo de Tamarit han creado una moto que ha impresionado tanto al público como a nuestro jurado. Su Scrambler 400 XC captura el espíritu de la temática ‘Cápsula del tiempo’ de una forma realmente original, además de alcanzar un nivel excepcionalmente alto de diseño, ingeniería y ejecución. Es una digna ganadora de Triumph Originals 2026”.
Quique Berna, líder del equipo de Tamarit Motorcycles, afirmaba tras conocer que su preparación había sido elegida la ganadora del concurso: “Empezamos transformando motos y hemos acabado demostrando que una idea pequeña, si se trabaja en equipo, puede dar la vuelta al mundo. Gracias a Triumph, a todos los que compitieron y a todos los que creyeron en Tamarit antes de que el mundo supiera pronunciar nuestro nombre”.
El resto de los jueces coincidió en señalar la profundidad del trabajo realizado. Eric Hendricx puso el acento en la ingeniería, la fabricación y la capacidad de conservar el ADN Triumph pese a la magnitud de la transformación; Chase McQueen destacó su carácter de auténtica moto de carreras y la integración de los detalles españoles; Por último Satoshi subrayó el equilibrio conseguido entre diseño, funcionalidad y ejecución técnica.











