Que su nombre festivo no te confunda si nunca has oído hablar de ella. La Erzbergrodeo es la idea más desquiciada de un grupo de gente que, solamente, quiere ver hasta qué punto de sufrimiento es capaz de llegar el ser humano antes de darse cuenta que ya es suficiente.
Pero eso no quita para que año tras año decenas de pilotos se lancen a las canteras más famosas del hard enduro y sus alrededores en la localidad de Eisenerz, en Austria. Allí se disputa mes de julio tras mes de julio y ya van 30 ediciones, una prueba que solamente acaban un puñado de participantes. Y con un puñado nos referimos a que la cifra suele estar entre los 10 y los 15 siendo generosos.

Así que si ya es difícil por sí mismo, hacerlo con una moto eléctrica parece un desafío todavía más complejo. Al menos lo sería para el común de los mortales, pero no para un tipo como Graham Jarvis que antes de ser un genio del hard enduro empezó con el trial dándole duro y logrando vencer, por ejemplo, los Scottish Six Days Trial cuatro veces, el Scott Trial nueve veces y seis Campeonatos Británicos de Trial.
Como el trial se le quedó pequeño, Jarvis se metió al hard enduro para convertirse en amo y señor de la Erzbergrodeo
Con eso cualquiera hubiera dado por buena su trayectoria, pero luego comenzaron los logros por los que le conocemos, cuando aprovechando su pericia en el trial se lanzó de lleno a esta barbaridad de disciplina que es el hard enduro, y donde ha vencido todo lo habido y por haber: Romaniacs, Sea To Sky, Hells Gate, Roof of Africa… y también la propia Erzbergrodeo en cinco ocasiones.
Si toda la dificultad del Erzbergrodeo y el hacerlo con una moto eléctrica no fueran poco, el bueno de Graham se lanzó con su propia moto. No, no es que fuera con una moto de su propiedad, es que ha creado su propia eléctrica, la Formula Jarv-E Moto. Así que si a todo esto le sumamos que ya cuenta con 51 años, el planteamiento ya era épico.
¿Lo mejor de todo? Es que Jarvis tiró de galones y aunque se le puso cuesta arriba y nunca mejor dicho especialmente en la prólogo, le dio la vuelta a la situación y no solamente fue uno de los 14 pilotos que logró cruzar meta, sino que además acabó décimo. Un interesante resultado que muestra que una eléctrica puede defenderse bien en este ámbito y es que, como hemos dicho otras veces, las motos eléctricas pueden ser el futuro del offroad.





