Llevamos años escuchando que algo tenía que cambiar. Que el reglamento de circulación era un dinosaurio del siglo pasado incapaz de dar respuesta a una realidad donde los patinetes comparten semáforo con los camiones, donde los riders de reparto cubren decenas de kilómetros diarios en moto, y donde los motoristas de fin de semana seguimos siendo, estadísticamente, los más vulnerables de la ecuación. Pues bien: el cambio ha llegado. Y como casi siempre en este país, ha llegado todo junto, de golpe, y con fecha límite.
El Gobierno ha aprobado una modificación sustancial del Reglamento General de Circulación cuyo eje central es la protección del llamado «usuario vulnerable de la vía«. Peatones, ciclistas, conductores de VMP y motoristas: todos entramos en esa categoría. Y aunque la norma nos afecta a todos, para los que vivimos sobre dos ruedas con motor los cambios son los más concretos, los más inmediatos y los que más van a notarse en el día a día.
Lo que cambia para los motoristas
Vamos por partes, porque hay matices importantes que conviene no confundir.
Lo primero y más llamativo: los guantes de protección pasan a ser obligatorios en vías interurbanas para conductores y pasajeros de motos y ciclomotores. No unos guantes cualquiera, ojo: la norma habla de guantes de protección, lo que implica cierto estándar. Ahora bien, aquí hay un detalle técnico relevante que la nota de prensa menciona con toda la transparencia que le permite su naturaleza oficial: la obligación de llevar guantes homologados no entrará en vigor hasta que se apruebe la orden ministerial que regule las especificaciones técnicas concretas. Mientras tanto, se considerarán válidos los guantes de protección actuales. ¿Traducción práctica? Que si ya vas con guantes, aunque no estén homologados como prenda de protección para motocicleta, estás cubierto por ahora. Pero que la homologación específica llegará, y conviene ir pensando en ello.
Lo segundo: el calzado cerrado es obligatorio en todo tipo de vías, urbanas e interurbanas. Algo que cualquier instructor de conducción lleva repitiendo desde siempre y que ahora tiene sanción económica detrás: 200 euros por infracción grave. Aquí no hay periodo de transición. Zapatillas de deporte, a guardar en el armario cuando te subas a la moto.
Lo tercero afecta especialmente a los usuarios de ciclomotores, aunque también tiene implicaciones más amplias: el casco tendrá que estar homologado, no solo certificado. Hay una diferencia real entre ambos conceptos que mucha gente desconoce. Un casco certificado cumple unos requisitos de fabricación declarados por el propio fabricante; uno homologado ha pasado por un proceso de verificación externa e independiente.
La referencia en Europa es la norma ECE 22.06, actualmente la más exigente del mercado. Si ya llevas un casco con esa homologación, no tienes nada de qué preocuparte. Si llevas algo más antiguo o de dudosa procedencia, empieza a buscar sustituto. Esta parte del reglamento entra en vigor el 1 de octubre de 2027, así que hay margen, pero no infinito.
Una novedad que muchos no esperaban: el arcén como válvula de escape
Entre las medidas más interesantes para los motoristas, y también de las menos comentadas, está la que permite circular por el arcén derecho en caso de congestión, con un límite de 30 km/h y siempre que el tramo esté señalizado. Esto, que en algunos países lleva años regulado y en otros directamente se tolera sin regular, supone un reconocimiento implícito de algo que los motoristas sabemos bien: que la moto tiene una capacidad de filtrado que, bien gestionada, mejora el flujo del tráfico para todos. No es lane splitting puro, no es filtrado urbano entre carriles, pero es un paso en la dirección correcta.
Los riders (conductores) profesionales, en el punto de mira
Hay un colectivo que sale especialmente señalado en esta reforma: los riders que trabajan en moto, ya sea para plataformas de reparto o cualquier otra actividad profesional sobre dos ruedas. Para ellos, el chaleco reflectante pasa a ser obligatorio en todo momento, sin distinción de horario ni condiciones de visibilidad. No solo de noche, no solo con niebla: siempre.
Misma infracción grave, mismos 200 euros. Es una medida con una lógica clara: quien hace de la moto su herramienta de trabajo expone su cuerpo muchas más horas que el motorista de placer, y la visibilidad es la primera línea de defensa ante el resto del tráfico.
Lo que nos afecta como parte del ecosistema
Más allá de las medidas específicas para motos, hay cambios en la norma que nos afectan como usuarios de la vía en general. El carril de emergencia queda regulado explícitamente: cuando la circulación se detiene por una retención, los vehículos deberán orillarse para dejar un pasillo central libre para policía y emergencias.
Quien haya conducido en países centroeuropeos reconocerá esto de inmediato, porque allí funciona y funciona bien. Aquí llevamos años viendo cómo las ambulancias quedan atrapadas en los atascos mientras la gente ocupa cada centímetro disponible. La norma ya existía de forma implícita en algunos aspectos; ahora tiene entidad propia y, presumiblemente, capacidad sancionadora real.
En autopistas y autovías con nieve, queda prohibido adelantar y la circulación se restringe al carril derecho, dejando el izquierdo para emergencias y quitanieves. Sentido común elevado a obligación legal.
Fechas que hay que tener claras
La mayor parte del reglamento entra en vigor el 1 de octubre de 2026. Eso incluye los guantes, el calzado cerrado, el chaleco reflectante para riders y todas las medidas relativas a ciclistas y VMP. El casco homologado para motos y el alumbrado obligatorio para VMP tienen una prórroga adicional y no serán exigibles hasta el 1 de octubre de 2027. Y la homologación específica de guantes quedará en suspenso hasta que llegue la correspondiente orden ministerial.
En resumen: una reforma amplia, con medidas de sentido común que llevaban demasiado tiempo en el cajón, y que ahora tienen nombre, fecha y multa. Toca adaptarse, y en muchos casos, poco tendremos que cambiar los que ya llevamos años rodando con el equipo que toca. Para los demás, la cuenta atrás ha comenzado.