Desde su época en Moto3, Maverick Viñales ha sido siempre uno de los pilotos con más talento, pero también ha estado envuelto de manera recurrente en noticias con las relaciones con sus equipos. Aquella espantada cuando luchaba por el título de Moto3, o la expulsión de Yamaha, son dos de los episodios que más han marcado su carrera. Pero cuando Viñales ha estado en forma ha sido imbatible.
Así lo demostró en su última temporada con Aprilia y, especialmente, en el fin de semana del por entonces denominado GP de las Américas, en el que arrasó. Luego decidió dejar Noale rumbo a Mattighofen apostando por un proyecto al que pocos más veían futuro. Es más, tan convencido estaba del proyecto y la marca, que cuando KTM vivió sus peores momentos llegó, tal como se informó en su momento, a comprar acciones de la marca.
Quizás por esa confianza en el proyecto y por la manera ilusionante que empezó hasta su lesión en el GP de Alemania de hace un año, toda esta situación sea más complicada. Y es que Maverick, durante el propio GP de Alemania que se disputa este fin de semana en Sachsenring, ha hablado sin tapujos sobre su situación actual.

Una situación que parecía bastante estable pero que, como comentaba a los compañeros de GPOne, se ha ido torciendo día a día. Según el propio Viñales, KTM le había dicho que estaría en el equipo oficial de cara a 2027 y fue tras el GP de Cataluña cuando (según su versión), se enteró por los medios del fichaje de Fabio Di Giannantonio por parte de la marca austriaca.
A partir de aquí es cuando la cosa se pone más rara, tal como comenta el propio Maverick: “En ese momento hablé con KTM y luego, cuando llegué a Mugello, me enviaron un contrato por correo electrónico. Lo firmé y bueno, no era un buen contrato, pero de todos modos quería correr. Realmente creía en los ingenieros de KTM. Entonces, aunque no era un contrato que sirviera mis intereses, lo firmé. Y después de dos semanas me dijeron que ese contrato no era válido. Después de algo así, ¿qué puedes esperar? Quiero decir, yo no quiero quedarme aquí. Por su parte, no fue serio”.
El futuro de Viñales es incierto incluso para él
Lógicamente esta situación ha afectado mucho a un Viñales, que reconoce no estar todavía recuperado físicamente su hombro, habla sobre su futuro en el que no termina de dejar claro si seguirá o no ni, de hecho, si tiene 100% decidido el querer hacerlo incluso en otros campeonatos: “No lo sé. Creo que en el motociclismo ya he hecho todo lo que podía hacer. Quizás haya buenas oportunidades, quizás no, no lo sé. Ni siquiera las estoy buscando. Tal vez me gustaría correr, hacer algunas carreras para disfrutar de las carreras. Pero por el momento no estoy buscando nada. Estoy buscando unas vacaciones agradables”.

Estas últimas palabras reflejan, sin duda, un estado de ánimo muy diferente al que vimos antes de la lesión e, incluso, en pretemporada antes de que el hombro volviera a darle problemas. Por ahora Viñales tiene por delante todavía media temporada y la oportunidad de volver a brillar.
Aunque el final de sus declaraciones no apuntan al optimismo: «No creo que siga», dijo para concluir.








