A bombo y platillo, sin esconderse y sacando músculo. Así se presentó una de las colaboraciones más inesperadas y a la vez más llamativas e ilusionantes de cara a la temporada 2026 de MotoGP. Jorge Lorenzo y Maverick Viñales confirmaban una colaboración en la que el mallorquín pasaba a ser asesor-coach del catalán.
De esta manera y con gran parte de la opinión pública augurando un corto futuro en la relación dado al carácter de ambos, comenzaron un trabajo con una intensidad y una exposición en redes que no se había visto en un piloto de MotoGP. Por decirlo de alguna manera, abrieron las puertas y dejaron que se viera el trabajo que hacían ambos.
Un trabajo que consistía en pulir algunas partes técnicas y trabajar, trabajar y trabajar. De hecho no pararon hasta navidades y siguieron una vez pasaron con frío con lluvia, días en los que no apetece entrenar pero que terminan marcando la diferencia.

Esa era la idea que tenían en mente tanto Maverick como Jorge, poder marcar la diferencia cuando llegase el momento de subirse en una MotoGP. Y más allá de declaraciones grandilocuentes, cuando arrancaron los test de Sepang la cosa parecía estar bastante en su sitio.
Pero en Tailandia las cosas se comenzaron a torcer de manera inexplicable en ese momento, y a partir de ahí todo ha sido un calvario para un Maverick, que vio cómo su hombro lesionado en Sachsenring empezaba a causarle problemas. Finalmente se detectó que los tornillos puestos en él estaban detrás de ellos y tuvo que pasar por quirófano para solucionarlo.
Desde el primer día muchos esperaban el fracaso en la relación Viñales-Lorenzo
Antes de saber todo esto ya se le preguntaba a Viñales por la relación con Lorenzo, y respondía escuetamente confirmando que tenía más problemas que esos. Así que la situación parecía irse enfriando poco a poco, un pronóstico que muchos hicieron cuando comenzaron a trabajar juntos.
Ahora ya no hay menciones de uno con el otro en redes y parece que la relación, al menos en el plano laboral, ha terminado. No hay que perder de vista, no obstante, que esta relación Lorenzo la vinculó siempre a trabajo de pretemporada y luego algunas pinceladas durante la misma. Pero la cuestión es que, oficialmente, no hay una separación de caminos pero tampoco una evidencia de que todo siga su curso.

Lo que es seguro es que Viñales está atravesando una situación complicada con KTM, y su futuro en MotoGP cada día se complica más. Mientras, Jorge Lorenzo continúa con sus actividades habituales. Eso sí, no han tardado en surgir voces señalando a ambos y recordando que ellos sabían que esto no terminaría bien.
En cualquier caso habrá que esperar al siguiente capítulo y, también, a ver si Maverick termina de recuperarse de un hombro que está complicando todo más si cabe.




