Steve McQueen, el legendario actor indiano, tuvo entre sus pasiones dos de especial relevancia: la interpretación y especialmente las motocicletas. A lo largo de su vida disfrutó de multitud de monturas hoy convertidas en verdaderos mitos. Sobre todo si estas, además, fueron pilotadas por el estadounidense en alguna de sus películas. Un buen ejemplo de ello es la “Husky” que este llevó en “On Any Sunday”.
También la mítica Triumph TR6 de 1961 de “La Gran Evasión”, la Husqvarna 400 Cross de 1971 que le acompañó en sus viajes por el desierto de Mojave, o la Honda 250 SRM de 1971 y una Triumph Rickman Métisse MK3 de 1966 que el propio actor restauró personalmente. Estas últimas fueron expuestas con motivo de la celebración del 50 aniversario de la Rétromobile parisina.
La H-D VL de Steve McQueen adjudicada al mejor postor
La última de las motos puestas a la venta, que anteriormente perteneció al polifacético McQueen, es esta Harley-Davidson VL de 1931, recientemente subastada por Bring a Trailer. Curiosamente, se ofreció en la modalidad “sin reserva”, por lo que de no haber despertado interés entre los asistentes a la puja, podría haberse terminado adjudicando por un precio bastante inferior al que finalmente se ha alcanzado.
Concretamente 75.000 dólares, algo más de 65.000 euros al cambio actual. Es necesario aclarar que la moto, pese a estar restaurada estéticamente, no arranca, tal y como aclaraba en su momento la casa de subastas en la descripción detallada del anuncio. Independientemente de este “pormenor”, esta Harley-Davidson VL luce una imagen envidiable, a pesar de sus casi 100 años de edad. Estamos ante un verdadero mito viviente.
Historia de la Harley de McQueen
Como ya hemos comentado, esta Harley de la década de los años 30 del pasado siglo, pertenecía anteriormente a Steve McQueen. La idea de este último era restaurarla en su totalidad, por lo que la mantuvo a resguardo en su garaje privado de Ventura (California) hasta el momento de su muerte en 1980.
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Posteriormente y a comienzos de este siglo, la compró el coleccionista de recuerdos de McQueen, Mike Eisenberg, quien completó una renovación estética de la moto. Destaca en ella sus acabados donde los colores negro y rojo, junto a los detalles en dorado le vienen como anillo al dedo. Mecánicamente, monta un motor bicilíndrico en V plano de 1.212 cc aunque, lamentablemente, no funciona.
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Este equipa a su vez un carburador Linkert y un sistema de escape dos en uno con silenciador en forma de cola de pez. El bloque queda a su vez asociado a una transmisión de tres velocidades. El resto de componentes que dan forma a esta Harley-Davidson VL son los característicos que se implementaron en otros modelos de la época: chasis tubular, horquilla delantera de muelles, llantas de tipo radial o tambores de freno en ambos ejes, son parte de ellos.
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Así mismo junto a la moto, la casa de subastas entregaba a su nuevo propietario “un certificado de autenticidad enmarcado que proviene de la subasta de venta de propiedades de Steve McQueen de noviembre de 1984 en Las Vegas y está firmado por la hija y el hijo del actor”.
También se incluye “una factura de venta enmarcada, una tarjeta de postor, un identificador del postor y una declaración con cuentakilómetros de la misma subasta, así como un cartel de exhibición y una matrícula de California de 1931”.
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