MotoGP es un producto comercial y como tal debe generar dinero. Lo cierto es que así es como lleva siendo mucho tiempo, y gracias al trabajo hecho por Dorna y Ezpeleta durante tantos años, consiguieron que fuese rentable como negocio. Tanto que Liberty Media se hizo con la empresa española y los derechos.
Pero ese negocio se sustenta, entre otros, en los fabricantes. Y como pilar fundamental del MotoGP que conocemos, ellos también querían su parte del pastel. Así que como había que repartir al llegar el final del acuerdo previo y establecer uno nuevo para el periodo 2027-2031, las cosas se pusieron serias.
Tanto como para haber vivido situaciones insólitas, como el hecho de que a día de hoy no hay confirmados fichajes ni movimientos. Solamente se conocen de manera oficial los pilotos que anunciaron su continuidad antes de que las negociaciones comenzaran a ponerse tensas.
Los fabricantes querían cambiar la manera de repartir el dinero en MotoGP
No es para menos, porque lo que estaba sobre la mesa era no un reparto de dinero sino de porcentajes. Hasta ahora los fabricantes recibían una cantidad fija, independientemente del dinero que consiguiese el promotor. La idea que tenían los fabricantes era un porcentaje, dar a las fábricas, por decirlo de alguna manera, acciones en el campeonato y repartir beneficios.
Tal como informa Motorsport.com, parece que esta idea que tenían los fabricantes finalmente ha sido rechazada y seguirán con las asignaciones. No obstante parece que a pesar de ello ha terminado por haber un acuerdo que ambas partes harán público, si no sucede nada, durante el próximo GP de República Checa, que tendrá lugar del 19 al 21 de junio en Brno.
Al parecer, todavía quedan algunos aspectos por terminar de perfilar y que incluyen cambios en algunos otros aspectos. Hay que recordar que una de las propuestas encima de la mesa y propuesta por los fabricantes, era la de suprimir la segunda moto. Quizás fuese solamente una medida de presión en las negociaciones o, quizás, sea uno de los cambios que se avecinan en un campeonato que busca aumentar su reconocimiento global aunque pierda parte de su esencia.