Uno de los momentos más angustiosos de los últimos años se vivió hace un mes en Montmeló y con Álex Márquez como protagonista. El español no pudo evitar la KTM de Pedro Acosta, y terminó impactando contra él antes de comenzar una reacción en cadena que le llevó a sufrir una impactante caída.
Después de varios minutos de incertidumbre, se confirmaba que Álex Márquez estaba bien dentro de lo que cabía, y que sería trasladado al hospital para confirmar fracturas en la clavícula y una de sus vértebras. Fue intervenido de la primera para fijarla e inmovilizado para curar la de la C7 que, según los partes médicos, era una fractura leve.
Ahora, justo un mes después y tras perderse el GP de Italia y el de Hungría, Álex está preparado para volver a la pista. Al menos así lo considera el equipo médico que ha estado tratando al catalán estas cuatro semana,s y que le ha dado el visto bueno para viajar a Brno para disputar el GP de la República Checa.
Álex tendrá que pasar el reconocimiento médico del campeonato antes de volver a pista
Así lo ha confirmado Gresini Racing aunque, eso sí, tendrá que pasar revisión por parte del cuerpo médico oficial del campeonato antes de poder recibir el visto bueno definitivo. Es más, cabe la posibilidad, como es habitual, que Márquez se declarado apto con condicionantes.
Es decir, tras la revisión médica a la que será sometido este mismo jueves en Brno, bien podría recibir un visto bueno rotundo y sin condicionantes, una negativa por parte de los médicos (algo poco habitual), o el visto bueno para participar en la FP1 y volver a ser evaluado.
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En cualquier caso, es una buena noticia tener de vuelta al vigente subcampeón. Quien no estará en el GP de la República Checa es Johann Zarco. Por ahora el francés sigue sin ser operado de las lesiones mientras cicatrizan y curan las heridas por quemadura en la pierna. Unas heridas que deben estar perfectamente curadas antes de la operación, lo que está retrasando la vuelta del galo.