QJMotor vuelve a demostrar que la innovación en motores no siempre consiste en añadir más cilindros. La firma china ha patentado en Estados Unidos un propulsor que, a simple vista, «parece un bicilíndrico en V, aunque en realidad solo uno de sus cilindros participa en la combustión». El segundo cilindro está ocupado por «un pistón que no quema combustible ni genera potencia». Su misión es mucho más sencilla: moverse solidario al cigüeñal para compensar las fuerzas producidas por el pistón principal y reducir las vibraciones características de los motores monocilíndricos.
La patente, que ya os barruntamos, publicada por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos el 27 de agosto de 2026, procede de un proyecto que Qianjiang Motorcycle, matriz de QJMotor, que comenzó a registrar en China en 2022. Posteriormente, se presentó una solicitud internacional PCT antes de llegar al procedimiento estadounidense.
Un V-twin que en realidad no los es
La idea resulta tan sencilla como extraña. El cárter dispone de dos alojamientos para cilindros formando una V de 80º. En uno encontramos el cilindro convencional, con su pistón, cámara de combustión y todos los elementos necesarios para producir potencia. En el otro hay un cilindro de equilibrado. Su pistón está conectado al mismo cigüeñal mediante una segunda biela, pero nunca participa en la combustión.
QJMotor incluso ha practicado un orificio pasante en ese segundo pistón. De esta manera, el aire puede atravesarlo y no existe compresión ni bombeo durante su movimiento. El pistón simplemente sube y baja, reproduciendo una parte de las fuerzas de un segundo cilindro y ayudando a compensar las vibraciones del primero. Además, este pistón no necesita segmentos, ya que no tiene que sellar una cámara de combustión. Con ello se reduce la fricción y también la resistencia que introduciría un pistón convencional.
La clave de QJMotor está en la geometría
Lo más interesante de la patente no es solamente la utilización de un pistón ficticio, sino cómo QJMotor ha diseñado su posición. Aunque los 2 alojamientos del cárter forman originalmente un ángulo de 80º, el cilindro de equilibrado se instala con una orientación diferente. Su eje puede llegar a situarse perpendicular al del cilindro de combustión, aumentando el efecto de equilibrado.
Para conseguirlo, QJMotor utiliza una base de conexión independiente que se fija al cárter mediante una brida. El cilindro de equilibrado puede así adoptar una posición diferente sin tener que rediseñar por completo el bloque motor. La propia patente señala que uno de los objetivos es aprovechar componentes de un cárter multicilíndrico existente para reducir los costes de fabricación, al mismo tiempo que se mejora el equilibrio de un propulsor de pequeña cilindrada.
«¿Por qué no utilizar un eje de equilibrado?» Aquí está precisamente la razón de ser de este invento. Los motores monocilíndricos tienen una construcción sencilla, ligera y relativamente barata, pero su principal inconveniente son las vibraciones. Una solución habitual consiste en instalar un eje de equilibrado, aunque esto añade piezas, engranajes, peso, complejidad y costes.
Una idea que ya utilizó Ducati
Aunque pueda parecer completamente nueva, el concepto tiene un precedente especialmente interesante. Durante el desarrollo de la Ducati Supermono de los años 90, Massimo Bordi experimentó con una solución muy parecida. El proyecto partía de la arquitectura de un V2 y utilizaba un segundo elemento móvil para imitar la masa del pistón que faltaba y conseguir un monocilíndrico capaz de girar a un régimen elevado.
La patente de QJMotor recupera ahora ese concepto con una ejecución propia y, sobre todo, mucho más sencilla desde el punto de vista mecánico. Pero, ¿qué motor podría esconderse detrás? Aquí entramos en terreno especulativo. La patente no especifica una cilindrada concreta ni identifica el motor que podría utilizar esta tecnología.
El hecho de que emplee una arquitectura en V de 80º resulta llamativo, ya que Qianjiang dispone de motores bicilíndricos en V cercanos a esta configuración. Sin embargo, no existe confirmación de que la patente vaya a terminar convertida en un propulsor de producción.







