La Himalayan 750 se ha convertido, sin lugar a dudas, en uno de los modelos más esperados por los seguidores de la marca. Razones no les falta: una montura ADV con un considerable aumento prestacional respecto a la actual mecánica bicilíndrica de la casa, equipada además con todo lo necesario para disfrutar de la conducción dentro y fuera de la carretera. Si a todo ello le añadimos una ajustada tarifa final, el éxito está prácticamente asegurado entre los fieles seguidores de la compañía.
La Himalayan 750 como nunca antes la habíamos visto
Y no, no es una forma de hablar. En las últimas horas, se han filtrado unas imágenes de varias mulas de prueba del modelo amontonadas en lo que parece, a priori, un desguace ubicado en el Reino Unido. Esta teoría cobra fuerza teniendo en cuenta que Royal Enfield posee su Centro Tecnológico en Bruntingthorpe, Leicestershire, lugar donde lleva a cabo el desarrollo de los distintos productos de la marca, entre ellos la Himalayan 750.
Como os podéis imaginar ,la noticia ha corrido como la pólvora, además de producir incredulidad en todos aquellos que las han visualizado. Sin embargo, esta forma de proceder por parte de las marcas en lo que respecta a los prototipos iniciales de un futuro modelo, suele ser más habitual de lo que imagináis.
El motivo lo relatan a la perfección los compañeros de Rush Lane que a su vez han sido unos de los primeros en hacerse eco de la noticia: “Los prototipos y vehículos de prueba generalmente no son equivalentes a las motocicletas de producción, incluso cuando a simple vista parecen estar prácticamente terminados”, comentan.
“Estos vehículos pueden utilizar componentes experimentales, prototipos electrónicos, software sin terminar, piezas de chasis de preproducción y combinaciones de hardware que quizás nunca lleguen a los clientes. Algunos vehículos de prueba también se someten a un estrés considerable durante las pruebas de durabilidad.”
Concluyen: “es posible que no cumplan con las especificaciones de producción finales ni con los requisitos de homologación para circular en carretera. Por lo tanto, los fabricantes suelen desmantelar o desechar los prototipos una vez que han cumplido su función de ingeniería. Hemos visto casos similares con coches y motocicletas de prueba de varios fabricantes a lo largo de los años”.
La fase final de desarrollo podría estar acabada
A decir verdad, más allá de la expectación y revuelo que hayan podido producir las imágenes, no nos sorprenden para nada teniendo en cuenta el contexto en el que se encuentra el desarrollo final de la Himalayan 750. De hecho, como ya os contamos recientemente en este artículo, en una de sus últimas apariciones públicas ya lucía con un aspecto prácticamente definitivo. Además, se confirmaba que podría ser presentada oficialmente en EICMA 2026.
Sin duda uno de los principales argumentos con los que juega la nueva Himalayan 750 es su mecánica actualizada, manteniendo la arquitectura tradicional que caracteriza al bloque aunque con una potencia que podría rebasar sin muchos impedimentos los 60 CV. Como es de esperar también contara con una versión limitada a 47 CV para el actual A2.
Por otro lado, Royal Enfield ha desarrollado un nuevo chasis tubular y ha rediseñado el sistema de escape, adaptándose a la posición y espacio que ocupa el novedoso bicilíndrico en paralelo. Estas reformas sirven también poder incluir los sistemas de catalización correspondientes una vez arranque su comercialización en Europa.
Todo ello sin olvidarnos de un equipamiento a la altura en el que se incluya un cuadro de instrumentos TFT heredado de su hermana menor, asiento a doble altura, parrilla portabultos trasera, cubrecárter metálico, iluminación Full-LED, horquilla invertida frontal Showa y un monoamortiguador central trasero o un sistema de frenado comandado por un doble disco delantero, accionado en este caso por pinzas Bybre.








