En la ya es conocida como “era tecnológica”, uno no deja de sorprenderse de lo que algunos laboratorios de I + D llegan a idear en forma de nuevos productos destinados a convertirse, por ejemplo, en un casco inteligente con “detector de fatiga”. Hablamos de una de las últimas innovaciones en las que parece llevar trabajando desde hace unos años Polaris Inc. y de la cual se han filtrado recientemente los principales aspectos que envuelven al proyecto.
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Casco inteligente con “detector de fatiga”… y mucho más
Montar en moto entraña una serie de riesgos que, en mayor o menor medida, todos conocemos. Es por ello que las continuas mejoras en materia de seguridad que nos ofrece la industria del motor, son siempre bien recibidas por todos aquellos que disfrutan pilotando sobre dos ruedas. Incluso se acepta de buen gusto que a partir del próximo mes de octubre, en nuestro país, sea obligatorio hacer uso de guantes y calzado cerrado cuando nos desplacemos en moto.
Sin embargo, cuando entramos en el disperso mundo de la tecnología hay una serie de aspectos y matices que deberían de marcas una línea imaginaria entre lo que es recomendable y lo que directamente es dejar tu integridad física en manos de una máquina. El casco inteligente con “detector de fatiga” es un buen ejemplo de lo que nos referimos. Y ojo, el planteamiento inicial de la idea es cuanto menos interesante.

Otra cosa bien distinta es que, llegado el caso, y mediante la implementación y uso de diversos sistemas electrónicos, sea nuestro casco el que decida si debemos o no pilotar nuestra moto. Para ello desde Polaris apuestan por monitorear de manera constante nuestro comportamiento biomecánico empleando, entre otros, un acelerómetro y un giroscopio, ambos controlados mediante sensores varios instalados en el propio casco.
Explica el texto descriptivo de la propia patente que “el acelerómetro puede proporcionar señales que indiquen la aceleración experimentada por el usuario o su cabeza”. Por su parte “el giroscopio puede proporcionar señales que indiquen la rotación angular, la velocidad de balanceo y la aceleración de la velocidad de balanceo”. En este punto sería la propia IMU la que proporcionaría “señales sobre la aceleración y la velocidad de balanceo”.

La cosa se pone interesante cuando el casco inteligente de Polaris determina que debe de activar el “protocolo de fatiga”. Según se expone inicialmente se le enviarían notificaciones sonoras al usuario mediante el sistema de bluetooth que integra el propio casco. También de tipo lumínicas vía el cuadro de instrumentos de la moto. Otra opción sería un conjunto de alertas en forma de vibraciones a los mandos.
Si el sistema determina que no hemos respondido a dichos avisos de manera correcta, es decir, dentro de lo que ellos determinan el “umbral de tiempo” estipulado, nuestro casco inteligente con detector de fatiga estaría en disposición de pasar a la segunda fase del protocolo. Esta consistiría en apoderarse del sistema electrónico de la moto para “limitar una velocidad del vehículo, limitar un ángulo de la válvula de mariposa asociado con un motor de combustión interna, limitar una velocidad del motor o rotación del motor eléctrico, o de otro modo reducir la velocidad del vehículo o detener completamente el vehículo”.

La patente incluye otras innovaciones asociadas tanto a las tomas de aire, el sistema de audio o la visera. Lo que no hay duda es que el proyecto de Polaris, en su conjunto, nos ofrece una perspectiva muy futurista de cómo debería de ser la interacción del casco con el usuario y la propia moto. En otras palabras: llegado el caso, es posible que terminásemos sucumbiendo a los designios tecnológicos que este decidiera imponernos según los datos biométricos recogidos en cada momento.