Hace apenas un año, MV Agusta afrontaba una nueva etapa con el regreso de la compañía al control de la familia Sardarov tras su separación de KTM. La marca italiana hablaba entonces de crecimiento, nuevos modelos e incluso de la posibilidad de llegar algún día a MotoGP. Sin embargo, el escenario que dibujan ahora varios informes es radicalmente diferente.
Según hemos conocido, «la producción en la fábrica de Schiranna, en Varese, permanece detenida desde abril de 2026 debido a problemas financieros y a las dificultades acumuladas con proveedores«. La misma información apunta a retrasos en el suministro de recambios y a concesionarios que apenas están recibiendo motos nuevas.
Uno de los distribuidores consultados resume la situación de manera especialmente contundente: «MV no está produciendo ni entregando nada«. Otro concesionario asegura haber recibido únicamente una motocicleta nueva durante todo el 2026 y afirma que tampoco dispone de recambios desde hace aproximadamente 2 meses.
CFMOTO aparecía como la posible salida para MV Agusta
El movimiento que podía cambiar el rumbo de MV Agusta estaba relacionado con CFMOTO. Las 2 compañías habrían avanzado durante los últimos meses en un acuerdo que contemplaba la entrada del fabricante chino en el accionariado de la firma italiana. Según lo que sabíamos, el memorando de entendimiento contemplaba que CFMOTO adquiriera aproximadamente un 49% de MV Agusta, acompañado de una «inversión multimillonaria» destinada a reestructurar la compañía y garantizar su continuidad. Pero, el acuerdo, sin embargo, terminó rompiéndose.
El fracaso de esta operación deja a MV Agusta en una posición especialmente delicada. De hecho, la compañía necesitaba el capital para mantener su actividad industrial y hacer frente a los problemas acumulados en la cadena de suministro. Finalmente, la ampliación de capital de 35 millones de euros que figuraba como aprobada no habría llegado a materializarse. Obviamente, la falta de nuevos fondos habría terminado agravando los problemas con proveedores y paralizando la fabricación.
Las ventas tampoco acompañan
Este problema financiero llega además en un momento en el que MV Agusta está lejos de alcanzar sus objetivos comerciales. La marca había planteado una importante expansión después de recuperar su independencia de KTM. Entre sus planes figuraban nuevos modelos y un incremento progresivo de las ventas, con el objetivo a largo plazo de alcanzar las 10.000 motocicletas anuales. Pero, la realidad de 2026 está siendo muy diferente. Según lo publicado, hasta finales de julio se habían vendido únicamente 1.238 motocicletas. Algunas fuentes apuntan a una caída de las ventas del 54,3%, un retroceso especialmente importante para una empresa cuyo volumen de producción ya era reducido.
MV Agusta es un fabricante de volumen pequeño y durante los últimos años sus ventas se habían movido aproximadamente entre 1.800 y 4.500 motocicletas anuales. Por tanto, su impacto en el mercado mundial es limitado, pero para la propia compañía y sus aproximadamente 185 trabajadores la situación resulta mucho más preocupante.
Un nuevo cambio en la dirección
La situación también ha provocado movimientos importantes en la cúpula de MV Agusta. Hubert Trunkenpolz, una de las figuras clave durante la etapa de MV Agusta bajo el control de KTM y posteriormente uno de los responsables de la transición hacia la independencia, abandonó su puesto como presidente del consejo de administración el pasado 20 de julio. Su salida se produjo después de que se rompieran las negociaciones relacionadas con la inversión que debía proporcionar una solución financiera a la compañía.
La situación ha derivado incluso en informaciones sobre «posibles procedimientos de insolvencia«. Se habla de que la dirección habría solicitado iniciar un procedimiento extrajudicial de insolvencia, aunque este extremo no ha sido confirmado oficialmente por MV Agusta y, por tanto, debe tratarse todavía como una posibilidad y no como un hecho consumado.
Por eso, más que hablar de una desaparición inmediata de MV Agusta, lo que tenemos sobre la mesa es una nueva crisis de financiación que coloca al histórico fabricante italiano ante otro momento decisivo. Después de sobrevivir a numerosos cambios de propiedad y a la complicada etapa junto a KTM, la marca vuelve a necesitar una solución que le permita mantener abiertas las puertas de su fábrica de Varese. ¿Será esta la oportunidad soñada de los nacionalistas italianos de “Patritalia”?









