MV Agusta lleva 80 años haciendo lo que mejor se le da: motos. Además lo ha hecho empleando una fórmula de trabajo amparada bajo una cultura del material en la que, mecánica y estética, se conciben como un único objeto desde el primer boceto. En este sentido la compañía italiana va un paso más allá, ya que cada componente está diseñado para ser apreciado incluso cuando se desmonta.
Esta manera de proceder MV Agusta la engloba valiéndose de un principio básico a la hora de proceder, y al que la propia marca denomina como “where engineering becomes art” (donde la ingeniería se convierte en arte). En una MV Agusta, las superficies internas de un componente reciben el mismo nivel de acabado que las superficies visibles. Es decir, al desmontar la motocicleta, la parte artesanal no termina donde normalmente llega la vista: no existen atajos ocultos.
MV Agusta: “estética sin técnica no sirve de nada”
Explica la marca que “mientras muchos fabricantes expresan la exclusividad únicamente a través de las cifras de rendimiento, MV Agusta la integra en el propio objeto”. En toda la gama, la compañía ofrece una de las más amplias paletas de materiales del segmento, donde cada material se selecciona y trabaja por una razón concreta: comportamiento bajo carga, vibraciones y peso.
En otras palabras, la exclusividad responde a una lógica de ingeniería y no a un mero criterio estético. Esta lógica se refleja claramente en una jerarquía de materiales aplicada a varios componentes emblemáticos. Por ejemplo en el soporte del cuadro de instrumentos, una solución distintiva de MV Agusta directamente unida al depósito de combustible. A este respecto comentan:
“Comienza en aluminio mecanizado a partir de bloque macizo, optimizado para resistencia estructural y precisión. Evoluciona hacia aluminio sinterizado en la Rush Mamba, donde el software de optimización topológica analiza cargas y vibraciones eliminando material de las zonas no sometidas a esfuerzos, reduciendo el peso sin comprometer la resistencia”.
Concluyen: “El nivel más alto se alcanza con el titanio en la Rush Titanio: la misma lógica de ingeniería, pero con secciones más delgadas, aligerados adicionales y una estética aún más refinada”. De igual modo el soporte del faro sigue la misma lógica, desde chapa de acero estampada y doblada con precisión sin moldes, pasando por aluminio mecanizado a partir de bloque macizo, hasta titanio.
Incluso el emblema italiano, el “fregio”, refleja esta evolución: de una aleación de aluminio estampada cuyo acabado varía según el modelo o la edición limitada, a aluminio mecanizado en modelos como la Superveloce 1000 Serie Oro y la Superveloce 1000 AGO, hasta una versión en titanio en la Rush Titanio, creada exclusivamente para exaltar el detalle.
El uso de materiales ligeros para una mayor eficiencia
En los motores de cuatro cilindros de MV Agusta, el titanio es ante todo un material funcional: dieciséis válvulas radiales de titanio y cuatro bielas forjadas reducen las masas en movimiento y permiten regímenes de giro elevados con total fiabilidad. El mismo material se utiliza en los sistemas de escape desarrollados junto con Arrow y Akrapovič; desde sistemas completos y slip-on de Arrow hasta la línea homologada de Akrapovič para la F3 RR.
Gracias al módulo elástico del titanio, que permite secciones más delgadas, este material también se convierte en un elemento de diseño: en la Rush Titanio, los soportes del cuadro de instrumentos, los soportes del faro y los elementos decorativos se aligeran y refinan de un modo imposible de lograr con otros materiales.
De igual forma MV Agusta trata la fibra de carbono como estructura y superficie al mismo tiempo. Los componentes más exigentes, como las ruedas o el soporte del cuadro de instrumentos de la Superveloce 1000 Serie Oro, se fabrican mediante laminado manual con curado en autoclave o mediante tecnología preimpregnada moldeada por compresión, para garantizar una resistencia estructural muy elevada.
El tejido visible es una decisión deliberada: twill, plano o fibra corta. Lo mismo ocurre con los acabados: brillante, transparente, mate-transparente o tratamiento transparente pigmentado, donde el color aparece bajo el tejido sin ocultar su estructura. Las ruedas siguen la misma filosofía del material adecuado para cada función. Aquí podemos encontrarnos desde ruedas de radios con canal sellado para neumáticos tubeless, pasando por modelos de aluminio fundido y forjado, hasta llantas de fibra de carbono.
El tacto también es importante
Para MV Agusta, el asiento es una parte integral del diseño de la motocicleta y no un simple punto de contacto. En lugar de utilizar un único revestimiento y variar su aspecto mediante estampación en caliente, la marca combina diferentes materiales unidos por una costura en contraste, cosida por el interior, volteada y acabada por el exterior, en toda su gama de acceso.
A partir de ahí, los materiales evolucionan: alcantara, cuya espuma está protegida contra el agua gracias a la tecnología patentada EXO, ofreciendo una atención al tacto y a la durabilidad poco habitual en el sector artesanal de la motocicleta; y, en la gama alta, cuero de becerro de plena flor combinado con alcantara en la Superveloce 1000 Serie Oro.
En cuanto a los acabados contamos con acolchado, bordados, grabado láser, termosellado de alcantara para ergonomía y resistencia etc, hasta alcanzar su punto máximo en la Rush Titanio con una primicia mundial certificada: un asiento realizado íntegramente en alcantara que combina termosellado y grabado láser en un único componente.
El plano visual, donde todo confluye
Cada MV Agusta se pinta exclusivamente en Italia. Los colores se desarrollan internamente a partir de bases cromáticas reinterpretadas para crear tonalidades exclusivas con nombre propio. Las gráficas se aplican al agua para integrarse visualmente en la superficie y, en toda la gama, se sellan entre dos capas de barniz transparente por encima del color y la imprimación.
El número de capas varía según el nivel de acabado deseado. El resultado es una profundidad visual y táctil que convierte la pintura en una experiencia sensorial, más allá de una simple gráfica aplicada. Federico Macario – Head of Product de MV Agusta, concluye afirmando: “Una motocicleta debe recompensar la atención al detalle más minucioso. Diseñamos cada componente de MV Agusta para que sea al mismo tiempo técnicamente impecable y estéticamente excepcional, y para que conserve esa cualidad incluso cuando se desmonta. Eso es lo que convierte a cada MV Agusta en una obra de arte única.”










