Representantes de la Real Federación Motociclista Española (RFME) han visitado en Teruel, en el marco de la celebración del Campeonato del Mundo de Bajas, una de las actuaciones medioambientales vinculadas al proyecto Fundación Tervalis Bajo Cer0² Teruel, una iniciativa que busca compatibilizar la competición deportiva con medidas concretas de reducción y compensación de emisiones.
En la visita participaron el director de la Comisión de Sostenibilidad de la RFME, responsables de Esedos Event —empresa organizadora del evento— y miembros del proyecto, encabezado por el piloto turolense Julio Escuder Ferrer. La jornada permitió conocer de primera mano una de las plantaciones de chopos utilizadas como parte de la estrategia de compensación de las emisiones generadas en torno a la participación deportiva del equipo.
Las acciones del proyecto Bajo Cer0² en detalle
El proyecto Bajo Cer0², liderado por Julio Escuder Ferrer con el apoyo de la Fundación Tervalis, viene desarrollando durante los últimos años diferentes acciones dirigidas a medir, reducir y compensar su impacto ambiental. Entre ellas destaca la plantación de cerca de 3.000 chopos en la provincia de Teruel, a los que se sumará una nueva actuación de 232 ejemplares.
Estas plantaciones actúan como sumideros naturales de carbono a medida que los árboles crecen y fijan CO₂, y permiten además que una parte de las acciones vinculadas a la compensación de la huella de carbono se desarrolle directamente en el territorio que acoge la competición.
La iniciativa incorpora también medidas destinadas a reducir las emisiones antes de recurrir a su compensación. En esta edición, por ejemplo, el equipo ha incorporado a su logística un vehículo de asistencia 100 % eléctrico, reforzando así una estrategia que combina reducción, eficiencia y compensación.
Una responsabilidad compartida
La visita adquiere un significado especial por la participación conjunta de pilotos, responsables federativos y organizadores. Para la RFME, que los diferentes actores implicados en una competición comiencen a incorporar la sostenibilidad dentro de sus decisiones supone una señal muy positiva para el futuro del deporte del motor.
La implicación de empresas organizadoras como Esedos Event demuestra que la sostenibilidad no debe entenderse únicamente como una iniciativa individual de determinados equipos o pilotos, sino como una responsabilidad compartida en la que pueden participar organizadores, federaciones, deportistas, colaboradores y territorios.
Desde la Comisión de Sostenibilidad de la RFME se considera especialmente positivo que cada vez exista una mayor concienciación sobre la necesidad de conocer la huella de carbono generada por la actividad deportiva, adoptar medidas para reducirla y, para aquellas emisiones que no puedan evitarse, desarrollar acciones de compensación adecuadas y verificables.
Jesús López, director de la Comisión de Sostenibilidad de la RFME y comisario de sostenibilidad de la prueba, comentaba durante la visita: “Es una buena señal que pilotos y organizadores incorporen la sostenibilidad a su forma de entender la competición. Proyectos como este permiten pasar de las palabras a los hechos: primero reducir y después compensar lo que no se puede evitar, y hacerlo en el propio territorio de la prueba”.
Más allá de las emisiones
La sostenibilidad ocupa un espacio cada vez más relevante dentro del deporte del motor. La reducción de emisiones es uno de sus principales ámbitos de actuación, pero no el único: la gestión de residuos, la eficiencia energética, el consumo responsable de recursos, la movilidad, la protección del entorno natural o la sensibilización de participantes y aficionados forman también parte de este proceso.
Por ello, iniciativas como Fundación Tervalis Bajo Cer0² constituyen un buen ejemplo de la evolución que está experimentando el sector: pilotos que impulsan proyectos medioambientales, organizadores que se implican en ellos y federaciones que promueven y acompañan la incorporación de criterios de sostenibilidad en las competiciones.
Desde la RFME, y especialmente desde su Comisión de Sostenibilidad, se continuará fomentando este tipo de buenas prácticas con el objetivo de que la sostenibilidad se integre progresivamente como un elemento más en la planificación y el desarrollo de los eventos deportivos. La visita realizada en Teruel deja, por tanto, una imagen especialmente significativa: pilotos, organización y federación compartiendo sobre el terreno una iniciativa destinada a reducir el impacto ambiental del deporte y a generar un legado positivo en el territorio.











