Que James May, uno de los rostros más reconocibles del mundo del motor gracias a programas como Top Gear o The Grand Tour, termine compareciendo ante un tribunal no es algo que suceda todos los días. Y menos aún por un motivo que, a ojos de muchos aficionados, roza lo absurdo, eso sin duda. Y no, no es por lo que te estás pensando. No iba demasiado “despacio”.
El británico, de 63 años, fue citado por la Agencia de Licencias de Conducir y Vehículos del Reino Unido (DVLA) tras detectarse que una de sus motocicletas, una Suzuki GT750 de más de medio siglo de antigüedad, no contaba con un seguro en vigor. La fecha señalada en la acusación sitúa la infracción el 17 de julio de 2025, cuando la moto seguía registrada a su nombre sin cumplir con los requisitos legales.
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Lo llamativo del caso es que no se acusa a May de circular sin seguro. De hecho, ni siquiera hay constancia de que utilizara la motocicleta. El problema radica en la legislación británica, que obliga a que cualquier vehículo registrado esté asegurado en todo momento, independientemente de si se utiliza o permanece guardado en un garaje.
Este marco legal se sustenta en el denominado Continuous Insurance Enforcement (CIE), una normativa introducida en 2011 para combatir el elevado número de conductores sin seguro en UK. La lógica de esta norma es sencilla: si un vehículo existe administrativamente, debe estar cubierto por un seguro. En caso contrario, el propietario debe declarar formalmente que está fuera de circulación mediante el sistema SORN (Statutory Off Road Notification).

¿Qué problema ha tenido James May con la justicia?
En el caso de James May, todo apunta a un descuido más que a una infracción deliberada. No sería extraño, teniendo en cuenta la amplia colección de vehículos que posee el presentador, lo que podría haber provocado que simplemente pasara por alto la situación administrativa de esta clásica japonesa.
Según hemos podido conocer, finalmente, el asunto no llegó a mayores. El caso se resolvió fuera de los tribunales, evitando así una vista formal ante el juez. Aun así, el episodio ha reabierto un debate recurrente en Inglaterra: ¿tiene sentido sancionar a alguien por un vehículo que no está en uso?

Desde una perspectiva española, donde el seguro obligatorio está vinculado principalmente a la circulación y no tanto a la mera posesión, la situación resulta cuanto menos chocante. Sin embargo, debemos recordar que en el marco legal, en España también estamos obligados a tener la moto asegurada incluso si no la usamos. La única forma de evitar esto, es darla de baja provisonal.
En el Reino Unido, esta política se implantó para reducir los costes derivados de los conductores sin cobertura, que durante años repercutieron en el precio de las pólizas del resto de usuarios.
El caso de James May, más allá de la anécdota, sirve para recordar que no todas las normativas de tráfico funcionan igual en Europa. Y que, incluso para alguien apodado “Capitán Lento”, los problemas legales pueden llegar… aunque la moto ni siquiera salga del garaje.
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