En los últimos meses, varias han sido las noticias que vaticinaban la inminente prohibición de circulación de las motos de gasolina en las respectivas capitales de India y Vietnam. Una decisión que se lleva gestando de unos años a esta parte y que parece empezar a tomar su forma final a tenor de las últimas decisiones gubernamentales anunciadas recientemente por las autoridades encargadas de legislar el asunto ambos países.
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Las motos de gasolina en el objetivo de las autoridades Vietnamitas
Para aquellos que creían que la “Agenda Verde” y las políticas asociadas a la ideología woke solo eran de obligado cumplimiento en Europa, quizás les sorprenda saber que países como Vietnam o India han empezado a promulgarse mediante planes de ZBE y con ellos la prohibición de la libre circulación de las motos de gasolina, entre otro tipo de vehículos.
De hecho, el pasado verano, el gobierno vietnamita ya anunció que para este mismo año el uso de las motocicletas con motor de combustión, estarían prohibidas en el centro de su capital. Entonces, el primer ministro del país Pham Minh Chinh rubricaba la nueva normativa integrada en una estrategia a nivel nacional para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.
La medida que debería de haberse empezado a aplicar este mismo 1 de julio se prorrogará hasta el año 2028, momento en el que ya no habrá marcha atrás. Será entonces cuando las motos de gasolina no podrán circular por las zonas de bajas emisiones establecidas inicialmente en la circunvalación Ring Road, perteneciente al núcleo central de la capital del país.
Posteriormente y de manera gradual, todo apunta a la “implementación de una hoja de ruta para restringir y prohibir gradualmente ciertos vehículos de gasolina y diésel con el fin de reducir la contaminación del aire. Dividido en tres fases, el plan abarcará las áreas 1 y 2 del distrito de Hoan Kiem desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre de 2026”, tal y como han publicado los compañeros de Paultan.
Pero esto es solo el inicio del plan, ya que en una segunda fase, comprendida entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2027, las ZBE abarcarán un radio aún mayor, incluyendo entonces los distritos de Hoan Kiem y Cua Nam. “Durante este periodo, se prohibirá la circulación de motocicletas de transporte compartido y vehículos de reparto que utilicen combustibles fósiles dentro de la zona”, concluyen.
Por último, desde 2028 a diciembre de 2029, la circunvalación Ring Road 1, al completo, será declarada zona de bajas emisiones y con ello la prohibición de entrada a aquellas motos de gasolina que no cumplan “con los estándares de emisiones de nivel 3 o superiores según la normativa QCVN 99:2025/BNNMT”. Desde el gobierno ya han informado que se instará a los propietarios de motocicletas importadas a Vietnam antes de 2008, o de ciclomotores fabricados antes de 2016, a reducir su uso.
India se apunta a la prohibición de las motos de gasolina
La India es otro de los países que se adhiere a este tipo de iniciativas, concretamente los mandatarios de la capital del país, yendo un paso más allá en materia legislativa contra las motos de gasolina: “A principios de esta semana, el gobierno de Delhi anunció planes para prohibir las motocicletas y scooters de gasolina, y la primera fase de dicho plan implica la prohibición de su compra en 2028”, confirman desde Ride Apart.
No solo eso, ningún vehículo propulsado por combustibles fósiles podrá circular por según qué zonas de la ciudad. El objetivo es alcanzar “la electrificación de al menos el 30 % del parque automotor de la capital para 2030”. En este punto, como ya ha ocurrido en Europa, la pregunta es obvia: ¿está la infraestructura del país preparada para ello? Por otro lado, ¿Cuánto de legal son estas políticas inquisitivas que perjudican directamente a las clases menos pudientes?
El debate está servido en ambos países. La prohibición de las motos de gasolina, entre otros, no es un hecho baladí, ni mucho menos. Una gran porción de la población de ambas naciones se desplaza y gana la vida haciendo uso de ellas. Es por ello que más que prohibir, ¿no sería mejor que los respectivos gobiernos de Hanói y Delhi promoviesen políticas en las que se fomentara, por ejemplo, el uso del transporte público?… El tiempo dará o quitará razones, veremos.











