Las imágenes de Vietnam en general, y de Hanoi en particular, que todos tenemos en la cabeza en lo que a circulación se refiere, están plagadas de motos. No hay más que echar un vistazo a Youtube y ver como las motos tienen tomadas las calles y avenidas. Están mucho más presentes que los coches, y también que las bicicletas. Son el medio de transporte privado más importante, y tanta masificación también supone un problema.
Y es que aunque de por sí las motos son menos contaminantes que los coches, cuando están presentes en tal magnitud son un desafío medioambiental que crece si además no hay controles. Es por eso que el Gobierno de Vietnam está tomando cartas en el asunto. Ya lo hizo con la prohibición de las motos de combustión en el centro de Hanoi y ahora, tras más de cuatro décadas sin hacer grandes cambios, ha llegado el momento en el que también van a comenzar a regular las emisiones propiamente dichas.
El régimen vietnamita ha previsto un nuevo reglamento creado por el Ministerio de Agricultura y medio Ambiente, a través del cual se regularán las emisiones de motocicletas y ciclomotores que circulen por la vía pública. Eso sí, están exentos aquellos dependientes del Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio de Seguridad Pública.
El Gobierno de Vietnam pondrá en marcha los controles este mismo verano
Este nuevo reglamento, concretamente la circular 92/2025, establece que a partir del mes de junio de 2026 habrá unos límites máximos permitidos para los principales parámetros de escape. Estaríamos hablando de controles de emisiones de monóxido de carbono o partículas de hidrocarburos, entre otros. El nivel de exigencia dependerá, eso sí, del tipo de vehículo, el año de producción y las condiciones técnicas.
No hay que perder de vista que esta es una medida realmente ambiciosa, pues en el país del sudeste asiático hay más de 70 millones de motos que tendrán que someterse a estas pruebas. Eso hace que las estimaciones sobre la infraestructura a desarrollar sean también imponentes, ya que se estima que serán necesarias al menos 5.000 instalaciones de control de motocicletas, y partiendo de cero. A eso hay que sumar que deberán estar homologadas y conseguir los certificados necesarios.
La decisión del gobierno vietnamita no afecta a los coches, que sí tienen que cumplir desde hace mucho tiempo normativas y pasar revisiones. Este primer paso de Vietnam en busca de una movilidad en moto menos contaminante será, previsiblemente, el primero de los pasos antes de ir regulando para conseguir bajar las emisiones de las motos en próximas fases.
