Que España sea la potencia imperial actual del motociclismo universal es un hecho tan demostrable con datos como con pasión. Ya sea dentro o fuera de las pistas, gracias a los aficionados, pilotos profesionales y amateurs, o viajeros de todo tipo, nuestro país se ha convertido en el lugar de referencia motera internacional.
España es un mercado maduro en la moto de ocio y una de las muestras es la proliferación de clubs, y eventos exclusivos para motos históricas. Los modelos K de la marca BMW se reunieron en Suances (Cantabria) para recordar lo fácil que se rodaba con ellas hace ya varios decenios por las carreteras de Europa.