La respuesta no es del todo sencilla. Hace años sí existía una cierta estacionalidad a la hora de vender motos con todo lo que ello conllevaba, pero hoy en día la situación no es tan clara. Si es cierto que la época estival hace que las ventas tanto de motos como de recambio aumenten sustancialmente. Sin embargo, esto ya no se traduce en que los precios varíen notablemente respecto a otras épocas del año como ocurría antiguamente, cuando en invierno los precios bajaban de manera notoria.
De esta manera, hoy en día las marcas lanzan campañas con promociones y descuentos a lo largo de todo el año, independientemente del periodo en el que estemos. Por ello, si estamos atentos a las distintas acciones comerciales de las marcas podremos encontrar promociones o rebajas a lo largo de todo el año.
Este año, además, surge una nueva perspectiva a la hora de esperar a los meses de invierno para comprar una moto con la intención de encontrar mejores descuentos en motos de años anteriores. Si bien es cierto que esta práctica ha sido muy ventajosa durante mucho tiempo, este año debemos estar especialmente atentos a esta situación. La responsable no es otra que la nueva normativa Euro4, que entrará en vigor en 2017 y que ha dejado a las marcas en un papel complicado.
En este marco legislativo, son pocos los modelos actuales que puedan ser comercializados el año que viene, por lo que las marcas están reduciendo los stocks a marchas forzadas y si la dinámica continúa así, a final de año puede llegar a ser bastante complicado encontrar algunos modelos en concreto que de otra manera habrían sido fácilmente adquiribles.




