La moto artesanal más famosa de Allen Millyard, equipada con un gigantesco motor V10 de 8,0 litros procedente de un Dodge Viper, acaba de cambiar de manos, en una subasta, por una cifra que demuestra su condición de pieza única e irrepetible. Ni más ni menos que, “solamente 150.000 euros".
El segmento de las superbike no es el que mueve a las fábricas, no es voluminoso y tampoco muy rentable, pero tiene algo que no te dan los scooters: prestigio. Es por eso que algunas marcas están apostando fuerte por estos modelos para mostrar su poderío.
Australia, tierra de enormes arañas, Cocodrilo Dundee, Mick Doohan y de algún ladrón con pocas luces... Hasta nuestras antípodas viajamos virtualmente para ver...