La mítica “bicicleta motorizada francesa” tuvo una segunda oportunidad en pleno siglo XXI. El e-Solex recuperó la estética del original, sustituyó su característico motor de gasolina por uno eléctrico y contó, además, con el prestigioso sello de Pininfarina. Era atractivo, ligero y tecnológico para su época, pero también bastante más caro que el Solex que conquistó a millones de galos hace unos añitos...
Que en medio mundo todo lo vintage está de moda no hace falta repetirlo. Una “estética retroalternativa” ha impregnado algunos grupos sociales, apostando...