Prueba Cyclone RA600
La nueva Cyclone RA600 llega al mercado con una idea muy clara: demostrar que una custom de media cilindrada no tiene por qué ser básica, lenta ni limitada en sensaciones. Y sinceramente, después de probarla, podemos decir que esta moto viene dispuesta a revolucionar el segmento y a poner sobre la mesa una relación calidad-precio realmente difícil de igualar.
Porque sí, hablamos de una moto fabricada por Cyclone, la división premium del gigante asiático Zonsen, pero también hablamos de una custom que llega cargada de componentes de primeras marcas, estética muy trabajada y una puesta a punto sorprendentemente refinada.
La Cyclone llega para competir en precio, si hablamos de modelos con potencia para el A2 como la Honda Rebel 500 (46 CV —6.350 €), Kawasaki Eliminator 500 (45 CV – 6.499 €), Benda Napoleon Bob 500 (47 CV – 6.750 €) o Macbor Rockster 410 (42 CV – 4.999). En el caso de modelos más potentes, pero limitables para el A2 tendríamos a la Moto Morini Calibro (69 CV – 7.090 €), o la futura Voge CU625 (60 CV)
Prueba Cyclone RA600: Una estética bobber con mucha personalidad
Lo primero que transmite esta Cyclone RA600 es presencia. Cyclone ha apostado por una línea claramente inspirada en el mundo bobber moderno, con una moto compacta, musculosa y muy baja visualmente. Los neumáticos de balón, las llantas de 16 pulgadas, el asiento flotante perfilado y los detalles mecanizados en aluminio generan una sensación visual muy premium.
Nos han gustado especialmente los acabados en dorado satinado que sustituyen al típico cromado clásico, y le dan una personalidad distinta dentro del segmento custom. Las tijas en aluminio rugoso, el soporte del faro y la zona del manillar tienen una calidad visual realmente sorprendente para una moto de este precio.
El conjunto termina de rematarse con un doble escape, un sistema de iluminación Full LED y un frontal muy reconocible que le aporta identidad propia.
Prueba Cyclone RA600: Motor bicilíndrico de 550 cc, suave y mucho más rápido de lo esperado
Aquí es donde empiezan las sorpresas. La Cyclone RA600 monta un bicilíndrico en paralelo de 550 cc, refrigerado por líquido, DOHC y con 8 válvulas, que desarrolla 59,16 CV a 8.500 rpm y 55 Nm de par a 6.500 rpm en su versión full power, la que hoy probamos. También existe una variante limitada a 47,5 CV para el carnet A2.
Y sinceramente, este motor corre bastante más de lo que uno imagina viendo la ficha técnica. Porque aunque no tiene el clásico “golpe” de un gran V-Twin americano, sí ofrece una combinación muy interesante entre suavidad y aceleración. La respuesta del acelerador es viva, reactiva y muy aprovechable desde abajo, pero sobre todo sorprende lo rápido que sube de vueltas para tratarse de una custom.
En ciudad la moto se mueve con una facilidad tremenda. El embrague tiene un tacto extremadamente suave, el cambio entra con muchísima precisión y toda la moto transmite refinamiento en los accionamientos. Es una moto dócil, agradable y muy fácil de conducir. Esta sensación de calidad y suavidad no es habitual en las marcas asiáticas más nuevas… Pero esta Cyclone destaca precisamente ahí.
Pero, ¡ojo! cuando abres gas de verdad aparece otra cara completamente distinta. La aceleración tiene carácter y transmite sensaciones mucho más deportivas de lo habitual en este segmento. De hecho, si desactivas el control de tracción y sales a “fuego” su gran balón trasero chirriará a lo dragster… muy divertido… Y eso, sinceramente, no es algo que esperábamos encontrar en una custom media de 198 kilos.
Es precisamente este control de tracción uno de los aspectos a mejorar. Salta pronto y bloquea el acelerador durante demasiado tiempo, dando una sensación de estar poco evolucionado. Aunque es efectivo porque te salva de un susto, el tacto que tiene es demasiado primitivo.
Prueba Cyclone RA600: Transmisión por correa, suavidad y cero preocupaciones
Uno de los grandes aciertos de esta moto es la transmisión secundaria por correa dentada. Cyclone ha entendido perfectamente el enfoque de este modelo: suavidad, confort y experiencia premium de conducción. La ausencia de cadena elimina prácticamente los ruidos mecánicos típicos y además reduce muchísimo el mantenimiento. No hay que engrasar constantemente, ni estar pendiente del tensado. Un lujo no común en este rango de precios.
Y lo mejor es que se nota en marcha. La moto tiene un funcionamiento especialmente fino y silencioso para tratarse de una custom bicilíndrica.
La moto es un gusto pilotarla lejos del tráfico. Donde las curvas abiertas y las velocidades medias son su mejor hábitat. Es silenciosa, no atruena y sinceramente a mí es un detalle que me atrae mucho. Lo de ir haciendo ruido ya no se lleva.
Si te preocupa su poca altura libre al suelo, tranquilo, puedes bajar escalones sin rozar nada. Y los avisadores no tocan con facilidad en carretera, pero en las rotondas los sentirás rascar el asfalto.
Prueba Cyclone RA600: Ergonomía pensada para todos
Otro de los grandes puntos fuertes de la RA600 es la accesibilidad. Con solo 725 mm de altura de asiento, prácticamente cualquier piloto puede apoyar ambos pies con total facilidad. Eso genera muchísima confianza desde el primer momento, y convierte a esta Cyclone en una moto muy recomendable tanto para usuarios con experiencia como para quienes llegan por primera vez al segmento custom.
La posición es natural, relajada y cómoda. El asiento tiene buen mullido y el conjunto invita claramente a disfrutar de rutas largas sin fatiga. Si no superas el límite legal, las vibraciones en marcha apenas se notan. A partir de los 120 km/h se perciben las vibraciones y perdemos visibilidad en los retrovisores.
Además, el depósito de 14,5 litros unido a consumos que rondan los 3,5-4 litros permite superar fácilmente los 300 kilómetros de autonomía real.
Prueba Cyclone RA600: Parte ciclo, muy estable delante, seca detrás
La parte ciclo también deja sensaciones muy positivas. El chasis de doble cuna de acero trabaja junto a una horquilla KYB convencional de 41 mm, que nos ha sorprendido especialmente por su equilibrio. Tiene un tacto cómodo pero a la vez bastante firme, evitando los hundimientos exagerados típicos de muchas custom pesadas en frenadas fuertes. La moto transmite estabilidad y bastante precisión entrando en curva, algo que no siempre encontramos en este tipo de modelos con neumáticos anchos y geometrías relajadas.
Detrás encontramos un monoamortiguador regulable en precarga y extensión. Y aquí sí aparece uno de los pocos puntos mejorables de la moto. El recorrido trasero es algo seco, y cuando pasamos badenes o irregularidades fuertes se transmite claramente el golpe a la zona lumbar, detalle que con pasajero se acrecenta. No llega a resultar incómoda en uso normal, pero sí creemos que Cyclone podría mejorar este apartado en futuras evoluciones del modelo.
El equipo de frenos firmado por J.Juan funciona realmente bien. Delante monta un disco de 320 mm con pinza de doble pistón y ABS de doble canal, ofreciendo una frenada potente, progresiva y bastante dosificable teniendo en cuenta el tamaño del neumático delantero de 130 mm. El ABS para mi gusto es intrusivo cuando frenamos fuerte, sobre todo en el freno trasero, aunque en líneas generales el comportamiento del conjunto transmite seguridad.
Prueba Cyclone RA600: También moderna
Una moto de 2026 no tiene que renunciar a nada. Y por eso demás de su estética custom que pelea con las clásicas de siempre, trae gadgets propios de nuestro tiempo pero minimalistas. La pantalla digital apuesta por un diseño compacto.
La información principal, especialmente la velocidad, se visualiza correctamente, aunque algunos datos secundarios tienen un tamaño demasiado pequeño y en marcha cuesta leerlos con claridad, sobre todo porque son negros sobre gris. Es funcional sobre el papel porque nos da mucha información, pero probablemente mejorable en ergonomía visual.