La saga R de Yamaha es la más extensa de su catálogo, teníamos desde la R1 hasta la R125 y entre medias la 3, estuvo la 6, llegaron la 7 y la 9… y ahora se suma la R2. Una deportiva ligera, de iniciación y que llega al catálogo del fabricante nipón para ser el paso intermedio entre la 125 y la R3.
Lo más llamativo de este modelo, que por ahora ha sido presentado en India y que se espera que se centre en los mercados emergentes, es que mantiene un peso contenido prácticamente al nivel de la R125 pero aumenta la potencia hasta los 26,5 CV, con lo que las prestaciones no tendrán nada que ver en absoluto.
La Yamaha R2 está más equipada de lo que cabría esperar
Para conseguir esta potencia se recurre a un motor monocilíndrico de 204 cc, es decir, no hay una cilindrada mucho mayor que en la 125 pero se ganan 11 CV con respecto a la R125 y eso solamente como punto de partida, porque la nueva R2 parece que es más que un simple modelo para completar la gama sino que ofrece detalles de calidad.
En una moto de acceso como la R2, lo que se podría esperar es que estuviéramos ante un modelo sencillo, pero hay algunos datos que resultan interesantes más allá del chasis tubular de acero, la horquilla invertida o el hecho de contar con ABS. Y es que el nuevo modelo cuenta con pinza radial de cuatro pistones, acelerador electrónico, tres modos de conducción (Street, Sport y Rain) y un TFT de 5”.
La gama incluye diferentes versiones
A esto hay que sumarle que hay diferentes versiones que arrancan desde la básica, la R2 sin “apellido” pasando por la R2 QS que cuenta con quickshifter bidireccional y la R2 M en la que se suman las suspensiones y las manetas regulables.

Eso sí, la mala noticia es que por ahora este nuevo juguete que puede resultar realmente divertido en las manos correctas se ha lanzado en India. Por ahora no hay confirmación de su llegada a España o a Europa y, de hecho, comercialmente con nuestro sistema de permisos de conducción puede que tampoco tenga sentido hacerlo. Eso sí, lo que no cabe duda es que el concepto, sin ser lo mismo, recuerda en cierta manera la esencia de aquellas deportivas en las que primaba la ligereza frente a la potencia.







