El rumor de la llegada de una Ténéré 900 lleva sonando con fuerza desde hace unos años. Quizás este sea uno de los principales motivos por los que distintos medios internacionales han asociado uno de los últimos anuncios en redes de la firma nipona, con la posible presentación y posterior lanzamiento del tan esperado modelo ADV.
“Bajo el breve mensaje muestra el título “Redefine el estándar” sobre lo que parece ser una lectura de ecocardiograma (ECG), se presenta a continuación el siguiente texto”, explican los compañeros de Motorcycle:
“La industria ha seguido el mismo ritmo durante demasiado tiempo.
Estamos listos para desafiarlo.
Algo nuevo está por venir”.
La Ténéré 900 entre las posibles candidatas
EICMA supone para la mayoría de las principales marcas del sector el momento del año donde dan a conocer sus últimas novedades, amén de presentar al público aquellos proyectos futuros en forma de concept. En el caso de que la protagonista de la citada publicación de Yamaha fuera una Ténéré 900, en parte, no nos sorprendería teniendo en cuenta el tiempo que se lleva hablando sobre el posible desarrollo del modelo.
Desde el año 2022, aproximadamente, se viene especulando con la idea de una Ténéré 900; de hecho en aquel momento el semanal francés Moto Revue se atrevía incluso a publicar en su portada varios rénders obra de Nicolas Petit. En ellos podíamos vislumbrar la más que probable filosofía buscada por la firma japonesa a la hora de dar forma a un modelo de este tipo: chasis tubular de acero, así como un basculante en aluminio o llantas de tipo radial de 19” formarían parte de su equipamiento principal.
EL CP3 de Yamaha en el centro del proyecto
La concepción de una Ténéré 900 se fragua bajo la premisa principal de desarrollar una motocicleta con claros tintes ruteros sin descuidar su faceta off-road. Recordemos que la actual 700 está enfocada principalmente a un uso marcadamente endurero. Partiendo de esta base, el diseño de Petit aúna todos aquellos elementos necesarios para una puesta en escena según lo planeado. Además, la configuración de esta plataforma debería de estar plenamente en consonancia con el funcionamiento del conocido motor CP3 de Yamaha.
En las últimas actualizaciones relacionadas con modelos de la firma de los diapasones que vienen equipadas con el famoso tricilíndrico refrigerado por agua, este cuenta con una cilindrada final de 890 cc. Su configuración Crossplane ofrece una entrega de par contundente desde bajo régimen y una respuesta inmediata al acelerador. Actualmente, Yamaha declara una potencia máxima de 119 CV.
Además, desde la temporada pasada es posible asociar esta mecánica a la transmisión Y-AMT. Tanto el embrague como el cambio de marchas están controlados electrónicamente, eliminando la maneta de embrague y el pedal de cambio. El piloto puede elegir entre un modo manual, accionado mediante un interruptor tipo balancín en la piña izquierda, o dos modos automáticos que adaptan el funcionamiento del cambio a una conducción más deportiva o más suave.
Un paso lógico dentro de la gama Yamaha
En última instancia tenemos los aspectos meramente corporativos, es decir, la necesidad o no de que Yamaha cuente entre sus filas con un modelo como la Ténéré 900. La respuesta es “claramente sí”. Incluso algunos directivos de la marca se posicionaban abiertamente sobre el tema a finales de la pasada temporada. Tanto Olivier Prévost (Presidente Europeo) como Clément Villet (Director Europeo de Movilidad Terrestre) confesaban entonces estar evaluando el tema:
“Los ingenieros están trabajando en esto actualmente, pero cuando vayamos en esa dirección no queremos compromisos. Si algún día usamos el motor CP3 para la Ténéré, tiene que tener llantas de 18/21 pulgadas, tiene que ser una verdadera máquina off-road. Así que la pregunta ahora es: ¿podemos hacer algo con la plataforma CP3 que no dañe el ADN del nombre Ténéré?”, afirmaba Villet.
Otras posibilidades que están en el bombo
Con la llegada de nuevas y revolucionarias tecnologías al sector, hay quien se pregunta si en lugar de una Ténéré 900 el departamento de I + D de la marca no estará preparando algún concept al estilo del V3R de Honda: “Quizás Yamaha esté optando por la dirección opuesta, con un motor tricilíndrico más pequeño, digamos de 500 cc. O tal vez, si Yamaha realmente busca algo nuevo, un motor tricilíndrico que no sea en línea”.
Concluyen en sus predicciones desde el medio norteamericano: “En eso está trabajando Honda con su motor V3R, que tiene los cilindros 1 y 3 inclinados hacia adelante y el cilindro 2 hacia atrás, formando una V de 75°. Si bien desconocemos la forma del cigüeñal del V3R, es probable que también produzca un orden de encendido irregular”. Sea como fuere toca esperar al próximo 2 de noviembre, momento exacto en el que parece saldremos de dudas sobre el esperado nuevo modelo de Yamaha.











