Comprar una Harley-Davidson nueva en España sigue siendo una operación que exige un presupuesto considerable. La gama 2026 arranca actualmente en los 12.300 euros de la Nightster, mientras que una Pan America 1250 ST parte de 21.900 euros y los modelos Touring superan ampliamente los 37.000 euros.
Pero ahora existe una alternativa mucho más económica para quienes quieren tener una Harley-Davidson en casa. No tiene 2 ruedas, no lleva el conocido propulsor Revolution Max y, evidentemente, no necesita carnet de conducir. Es un tocadiscos, un plato.
Una Harley-Davidson que gira, pero no en carretera
Los responsables de esta peculiar y épica creación son Pro-Ject Audio Systems, fabricante especializado en equipos de alta fidelidad que ya ha realizado colaboraciones similares con marcas y artistas como AC/DC, Metallica, Elvis Presley o The Beatles. Su nueva creación recibe simplemente el nombre de Harley-Davidson Turntable y forma parte de la selección de ediciones especiales de la compañía.
Lo más llamativo salta a la vista. El chasis del tocadiscos está inspirado directamente en el logotipo Bar&Shield de Harley-Davidson, con una construcción que combina aluminio, MDF y diferentes elementos metálicos. El resultado pretende trasladar a casa parte de la estética mecánica y contundente asociada a las máquinas de Milwaukee. Y no se han limitado a poner el logotipo de Harley sobre un tocadiscos convencional. Pro-Ject ha trabajado también en la parte técnica para que esta colaboración tenga argumentos más allá de la estética.
Mucho más que merchandising
El plato principal es de vidrio y tiene 300 mm de diámetro, mientras que el sistema de transmisión alcanza una masa móvil total de 2,75 kg. Uno de los elementos más curiosos es el enorme puck utilizado para sujetar el disco: pesa 915 gramos y lleva también la identidad de Harley-Davidson. El sistema emplea una transmisión por correa y permite seleccionar electrónicamente las velocidades de 33 y 45 rpm. De esta manera no es necesario cambiar manualmente la correa para pasar de un tipo de disco a otro.
La construcción también busca minimizar las vibraciones y resonancias. El tocadiscos utiliza patas de aluminio regulables en altura con amortiguación de TPE, mientras que el chasis combina aluminio y MDF para conseguir una estructura rígida pero capaz de controlar las vibraciones.
El conjunto se completa con un brazo de aluminio en forma de S de 8,6 pulgadas, acabado y pulido a mano en algunas de sus piezas, un portacápsulas compatible con el estándar SME y una cápsula Pro-Ject Pick it PRO previamente ajustada. Por supuesto, también incluye una alfombrilla de cuero para el plato. Las dimensiones tampoco son precisamente compactas: mide 543 mm de ancho, 124 mm de alto y 437 mm de fondo.
2.590 euros por escuchar una Harley
La parte que probablemente más llamará la atención es su precio. En Estados Unidos se ha anunciado por 3.299 dólares, mientras que en Europa el precio es de 2.590 euros. De hecho, estos platos ya aparecen como edición especial en el catálogo oficial de Pro-Ject. Más allá del «fetichismo motero«, obviamente, esta colaboración tiene sentido desde el punto de vista del coleccionismo.
Harley-Davidson lleva décadas construyendo una identidad de marca que va mucho más allá de sus custom y que también está presente en ropa, accesorios y todo tipo de productos asociados a su universo. Por cierto, no se ha anunciado una cifra concreta de unidades que se vayan a fabricar, por lo que habrá que esperar para saber hasta qué punto acaba convirtiéndose, realmente, en una pieza de colección.










