Stark ha convertido la VARG SM en una edición especial que va más allá de cambiar el color de la carrocería. La brutal Sköll adopta diferentes tratamientos en negro para prácticamente todos sus componentes. Además, incorpora piezas de titanio para reducir peso y equipa de serie la configuración ALPHA con control de tracción dinámico.
El nombre de Sköll, procede de un lobo negro de la mitología nórdica que persigue al Sol. Una inspiración que encaja con una moto en la que prácticamente todo ha sido oscurecido, desde las tijas y el basculante hasta la carcasa del motor, el inversor, el puerto de carga o el interruptor de mapas.
Una VARG SM todavía más exclusiva
Uno de los principales argumentos de esta «edición especial» es precisamente su tratamiento estético. Stark ha recurrido a procesos de anodizado y recubrimientos específicos para conseguir un acabado completamente negro, mientras que las tijas de dirección incorporan grabados individuales que identifican a cada unidad. La cadena dorada es prácticamente la única nota de contraste. Se mantiene con su acabado original y trabaja junto a un piñón trasero fabricado en aluminio 7075 T6.
La Sköll también incorpora un asiento con funda de simil-Alcantara y el equipamiento completo de la VARG SM, incluyendo navegación paso a paso, mapas sin conexión, compatibilidad con archivos GPX, registro de rutas y vueltas y actualizaciones de software inalámbricas.
La configuración ALPHA, de la que os hablamos antes, eleva la potencia máxima hasta los 80 cv y añade un súper efectivo control de tracción dinámico. El motor eléctrico transmite sus prestaciones directamente a la rueda trasera mediante una transmisión de una sola velocidad, sin embrague ni caja de cambios. Obviamente, con estos componentes, otro de los aspectos más llamativos es su tara.
La VARG SM Sköll declara 123,4 kg y consigue ahorrar 1,1 kg mediante diferentes «componentes de titanio». Entre ellos, unas estriberas fabricadas mediante impresión 3D, que reducen 140 gramos, y un kit completo de tornillería de titanio que permite ahorrar otros 900 gramos. La batería mantiene una capacidad de 7,2 kWh y trabaja a 420 V. Stark acompaña la moto con un cargador portátil de 3,3 kW capaz de completar la carga en unas 2 horas utilizando una toma de 240 V.
Brembo y Pirelli para la parte ciclo
La parte ciclo conserva la configuración específica de la VARG SM. La suspensión corre a cargo de KYB, con una horquilla delantera de 48 mm totalmente ajustable y 290 mm de recorrido, mientras que en la zaga encontramos un amortiguador con regulación múltiple y 303 mm de recorrido.
El equipo de frenos está firmado por Brembo, con una pinza delantera de 4 pistones asociada a un disco de 320 mm y un disco trasero de 220 mm con pinza de un pistón. Para el contacto con el asfalto gastan Pirelli Diablo Rosso IV en medidas 120/70-17″ delante y 140/70-17″ detrás.
500 unidades y ninguna más…
Como no nos hemos cansado de repetiros, y es importante, la producción de la VARG SM Sköll se va limitar solo a 500 unidades para todo el mundo y, además, la marca asegura que no habrá una segunda producción.
En España aparece actualmente con un precio de 14.990 euros y una entrega estimada es casi inmediata. Como no puede ser de otra manera, la VARG SM Sköll está homologada para circular por carretera en España y puede conducirse con permiso A1 o B desde los 16 años, según la configuración de potencia indicada por el fabricante. Un auténtico caramelo de chocolate negro.









