El mundo de las patentes nos deja cada semana nuevas innovaciones que parecen venir a solventar problemas técnicos comunes que la industria lleva años, incluso décadas intentando descifrar. Speed Stroke Engine es una de estas solicitudes, y básicamente se centra en variar la velocidad de la carrera del pistón, aumentando las prestaciones y eficiencia del motor.
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Speed Stroke Engine: “reduciendo tiempos para ganar prestaciones”
Esta es la idea principal en la que se centra el estudio llevado a cabo por Brian Schmidt, un inventor estadounidense que intenta variar la velocidad de la carrera del pistón mediante un novedoso diseño basado en un perfil de engranaje no circular. Según detalla en su página de presentación Speed Stroke Engine de este modo:
“Puedes dedicar más tiempo por revolución a lo más importante, restando tiempo a las tareas menos relevantes”. Según argumenta a este respecto esto se conseguiría “dándole un doble propósito a la parte del contrapeso de un cigüeñal típico, convirtiéndola en un perfil de engranaje no circular, y combinándola con un engranaje adaptable en un eje de salida adicional”.

Esta tecnología, a priori, sería igual de válida tanto en motores de dos como de cuatro tiempos, independientemente de que los mismos estuvieran alimentados por gasolina o diésel. El objetivo del sistema es lograr una mayor eficiencia general (prestaciones, potencia y consumo), mientras se reducen los tiempos de los procesos internos dados en el propio motor: admisión, combustión y escape.
Además, asegura que el perfil que fundamenta su patente es totalmente personalizable, con “el fin de maximizar la potencia y/o la eficiencia”. La gráfica complementaria a la descripción de Speed Stroke Engine incide en una reducción de hasta el 50% en la duración de la compresión hacia arriba, aumentando la duración de la carrera de potencia (hacia abajo) en aproximadamente un 50 %.

Aclara: “Es importante destacar que la relación de transmisión total con respecto al eje de salida se mantiene en 1:1”. En consecuencia “esto también aumenta la duración de la carrera de admisión (hacia abajo) y disminuye la duración de la carrera de escape (hacia arriba). Como ventaja adicional, el tiempo de permanencia del pistón puede reducirse al diseñar el perfil no circular”.
De lograrlo no solo se conseguiría que el motor aspirase aire frío de menor velocidad, sino que también tendría más tiempo “para capturar la potencia y menor acumulación de calor por el tiempo de permanencia”. Si bien la patente aún no ha sido aprobada, Schmidt busca socios con los que colaborar en nuevas fases del proyecto. Aunque desde medios especializados en este tipo de tecnologías advierten que hay una serie de principios técnicos que quedan en el aire como la fricción provocada por el propio sistema y el consiguiente desgaste prematuro de las partes del motor.