De unos años a esta parte, la compleja técnica empleada en MotoGP suele derivar en ocasiones en el desarrollo por parte de las marcas de nuevas innovaciones enfocadas a mejorar el rendimiento de sus motos en competición. Este podría ser el caso de la última patente de Honda a este respecto, aunque inicialmente sea presentada sobre la plataforma de la actual CBR250RR, modelo que la firma nipona comercializa en buena parte del mercado asiático.
Analizando las imágenes relacionadas de la última patente de Honda, podemos observar como la marca parece tener un objetivo primordial en el diseño de la misma: evitar el sobrecalentamiento de los neumáticos. Para ello nos propone un particular diseño de las llantas, así como la adición de una cubierta aerodinámica y unos enormes discos que abarcan casi la totalidad de la superficie interior de la propia llanta delantera.

La última patente de Honda enfocada en gestionar la temperatura de los frenos
En relación con la última patente de Honda tenemos el artículo detallado donde os explicábamos cómo funcionan los frenos de una MotoGP. Equipadas con discos de 320, 340 e incluso 355 mm de diámetro, estos están fabricados generalmente en material carbocerámico y además pueden ser de mayor o menor densidad, dependiendo de las condiciones que se les vaya a exigir en cada momento. A mayor densidad mejor evacuación del calor y viceversa.
Debemos tener en cuenta que estos sistemas de frenado están sometidos a temperaturas que, en ocasiones pueden llegar incluso a los 800º, así que, además del material empleado en su fabricación, algunos de los elementos que componen el propio sistema cuentan con un diseño especial con la intención de evacuar el mayor calor posible de la zona. Por ejemplo, la pinza, que dispone de aletas de enfriamiento y pistones ventilados.

Ahora, con la última patente de Honda, podemos ver como la firma del ala dorada intenta ir un paso más allá en esta materia. Si bien la documentación no especifica que este tipo de innovación tecnológica este pensado en exclusiva para la competición, no tiene sentido alguno montarlo en una moto de calle. Mucho menos en una CBR250RR, montura que en cualquier caso ofrece unas prestaciones discretas.
Destacan los enormes discos empleados en el eje delantero (presumiblemente fabricados en fibra de carbono), así como los tapacubos aerodinámicos laterales diseñados para disipar el calor generado en esta zona en concreto. Tal y como explican desde Cycle World, tras tener acceso a la propia patente, “las pinzas solo sujetan los bordes de los discos, como en un diseño convencional, pero la amplia sección central actúa como disipador de calor, distribuyendo la temperatura sobre un área más amplia.”

Por último podemos constatar como “los tapacubos… cumplen dos funciones. La cara cercana al disco cuenta con elementos aerodinámicos en forma de cuchilla para disipar el calor, mientras que pequeñas protuberancias (marcadas con un «90» en las imágenes) se apoyan contra la llanta, minimizando el contacto entre la cubierta y la rueda y manteniendo un espacio de aire constante para aislar la llanta del calor que pasa del freno a la tapacubos. Al impedir que la temperatura del freno se transmita a la llanta, se evita que se filtre al neumático delantero.”

