La ceremonia, con Richard Hammond como estrella invitada, tuvo lugar el pasado 21 de junio y se planteó como una celebración sencilla pero muy simbólica. Por cierto, la placa se ha colocado en uno de los muros que todavía se conservan de la antigua fábrica, orientado hacia la actual Enfield Road. Y, antes de su instalación, los asistentes tuvieron la oportunidad de firmarla por su cara posterior, dejando su particular huella en el homenaje.
El evento contó con la participación de seguidores de la marca llegados desde distintos puntos, así como con antiguos empleados que vivieron en primera persona la evolución de Royal Enfield en la zona. Tras una breve introducción del historiador de la marca, Gordon May, el grupo realizó un pequeño recorrido por Redditch hasta el parque rural de Arrow Valley, donde la marca mantiene una escultura conmemorativa.
- Amplía información: La Royal Enfield Himalayan 750 se deja ver de nuevo y ya parece casi lista para llegar a producción
Richard Hammond fue otra de las estrellas del evento
Como os hemos comentado, uno de los momentos más comentados fue la presencia de Richard Hammond, quien además de participar en el acto oficial, compartió sus recuerdos personales vinculados a la cultura motociclista británica. El presentador destacó el carácter humilde y cercano de la celebración, muy en línea con la filosofía que, según él, siempre ha caracterizado a Royal Enfield.
La conmemoración forma parte de los actos del 125 aniversario de la marca, organizados junto al histórico pub Red Lion, situado junto al antiguo recinto industrial. Para la ocasión, Royal Enfield también expuso varias motocicletas representativas de su legado, entre ellas una Bullet 500 de 1932 fabricada en Redditch y considerada una de las unidades mejor conservadas de su época.
- No te pierdas: La Guerrilla 450 Apex no viene sola: Royal Enfield ya tendría varios modelos en camino
Junto a ella se exhibió una versión especial de la moderna Classic 650 bicilíndrica, creada para conmemorar el aniversario, así como el llamado “Proyecto Origen”, una fiel recreación de la primera moto de la marca de 1901, y construida a partir de una única fotografía histórica.
El propio Hammond tuvo ocasión de subirse posteriormente a una Royal Enfield Interceptor 750 Serie II de 1970, restaurada previamente en su taller, con la que realizó una ruta hasta el Arrow Valley Park tras la ceremonia.
Entre los asistentes también se encontraban antiguos trabajadores de la fábrica, como Mervyn y Hilary Panting, que compartieron recuerdos de una época en la que la planta no solo era un lugar de trabajo, sino casi una comunidad en sí misma, con fuertes vínculos personales entre empleados.
En palabras de uno de los organizadores, el acto no buscaba grandes despliegues, sino simplemente señalar con precisión el lugar donde comenzó todo. Un muro que hoy forma parte de un polígono moderno, pero que hace más de un siglo fue el punto de partida de las marca más antigua que continúa en funcionamiento.
- Amplía información: Royal Enfield ya vende su moto eléctrica: así es la sorprendente Flying Flea C6 por solo 2.500 €







