Uniendo arte, diseño, sostenibilidad y fabricación, el proyecto de Honda SH Marmo y ‘Hanami’ explora cómo un producto concebido originalmente para la movilidad cotidiana puede trascender su función para convertirse en un objeto de relevancia cultural y creativa. En el centro de la iniciativa se encuentran dos reinterpretaciones del SH125i.
Por un lado tenemos ‘Hanami’, una escultura de mármol a escala real creada por el reconocido escultor italiano Filippo Tincolini. De otro el concepto SH125i Marmo desarrollado por ingenieros de Honda en la planta de Atessa. Ambas obras se acompañan de una serie de tres films que documentan el desarrollo del proyecto, a la vez que abren un diálogo más amplio sobre la artesanía, el diseño industrial, la sostenibilidad y la durabilidad.
SH Marmo y ‘Hanami’: el SH125i convertido en escultura rodante
Durante un cuarto de siglo, la Honda SH125i ha desempeñado un papel fundamental en la movilidad urbana europea. Reconocible al instante y perfeccionada continuamente a lo largo de sucesivas generaciones, el scooter ha mantenido una singular continuidad en su identidad de diseño, adaptándose al mismo tiempo a las cambiantes exigencias de la vida urbana moderna.
Este proyecto de aniversario refleja ese mismo equilibrio entre evolución y permanencia. Al trasladar la SH125i al ámbito de la escultura artística y la experimentación con materiales sostenibles, Honda pretende poner en valor las cualidades duraderas que han definido al scooter durante 25 años: claridad de diseño, proporciones equilibradas, funcionalidad y conexión emocional.

“Durante más de 25 años, la SH125i ha acompañado a varias generaciones en su vida diaria y sigue haciéndolo con coherencia, año tras año”, afirma Marcello Vinciguerra, Managing Director de Honda Italia Industriale. “Es precisamente esta simplicidad funcional la que la hace inconfundiblemente una SH. Este proyecto conjunto explora ese mantra visual constante.”
La expresión visualmente más impactante del proyecto es ‘Hanami’ de Tincolini: una escultura de mármol de la SH125i a escala 1:1, tallada a partir de un único bloque sólido. La escultura transforma un objeto asociado al movimiento y la movilidad contemporánea en algo permanente y reflexivo, enfatizando la precisión y la contención que sustentan el lenguaje de diseño del scooter.

Junto a la escultura se encuentra el concepto SH125i Marmo; una reinterpretación contemporánea del scooter clásico desarrollada por los ingenieros de Honda en su planta italiana. Utilizando resina acrílica reciclable, el concepto demuestra cómo los procesos de fabricación industrial pueden emular acabados artesanales al mismo tiempo que respaldan un enfoque de producción más circular.
El proyecto se desarrolla además a través de una serie de tres películas. El documental principal sigue la creación de ambas interpretaciones, desde la cantera de mármol de Miguel Ángel y el estudio del escultor hasta el producto final. Las películas adicionales se centran, por separado, en la relación entre escultura y diseño de producto, y en las iniciativas medioambientales y la innovación en materiales de Honda en la planta de Atessa.

“Es muy emocionante ver cómo las formas de la SH —muy fluidas y musculosas— se realzan con un material noble como el mármol”, explica Giovanni Dovis, diseñador de la SH125i. “Filippo Tincolini ha logrado captar plenamente la esencia de la SH en su obra.” En conjunto, la escultura ‘Hanami’, el concepto SH125i Marmo y la serie de películas conforman una celebración integral del legado de 25 años de la SH125i, al tiempo que reflejan la filosofía de diseño de Honda centrada en la calidad, la simplicidad, la durabilidad y la innovación con propósito.
Reinterpretando la Honda SH125i a través de la escultura
En el corazón de la celebración del 25º aniversario de la SH125i se encuentra la exploración del diseño como algo que puede existir más allá de la utilidad: un estudio de la proporción, el equilibrio y la forma a través del medio escultórico. Creada por el aclamado escultor italiano Filippo Tincolini, la escultura de mármol de la SH125i a escala real reimagina el scooter como un objeto artístico atemporal.
Tallada a partir de un único bloque de mármol, la obra captura las superficies limpias, las líneas fluidas y las proporciones contenidas que han definido a la SH125i a lo largo de su evolución durante 25 años. Conocido por combinar tradiciones escultóricas clásicas con temas contemporáneos, Tincolini abordó el proyecto no como una réplica, sino como una interpretación del diseño industrial a través de la artesanía tradicional.

En la escultura, la parte frontal del scooter emerge y toma forma desde el bloque de mármol, mientras el resto permanece incrustado en la piedra —un homenaje de Tincolini al non-finito de Miguel Ángel. Esta decisión deliberada de interrumpir la definición de la obra en el momento en que la forma comienza a aparecer permite al artista “congelar” ese instante en el que el scooter florece, como una flor en una rama —un momento en el que el mármol deja de ser materia inerte, pero la SH125i aún no ha cobrado vida por completo.
Es como la floración de la primavera: un instante de asombro puro que anticipa el fruto que está por venir. Y las flores, un elemento recurrente en el lenguaje artístico de Filippo Tincolini, desempeñan aquí también un papel central. Se trata de sakura —delicadas flores de cerezo japonesas— que aparecen en el carenado, la horquilla y la rueda. El título de la obra, “Hanami” (que significa “contemplación de los cerezos en flor”), surge de este encuentro entre identidad japonesa, diseño italiano y la visión artística de Tincolini.

Las flores se convierten en símbolo de una forma en pleno florecimiento. Al igual que la tradición japonesa del hanami celebra el frágil y extraordinario momento en que florecen los cerezos, en la obra de Tincolini el scooter parece emerger de la piedra en el instante exacto de su aparición, transformando la escultura en una auténtica primavera de la materia.
Trabajar con mármol introdujo una relación completamente distinta con la luz, la textura y las proporciones. Las superficies, normalmente definidas por paneles pintados y materiales industriales, se expresan aquí a través de la piedra trabajada a mano, permitiendo que la simplicidad formal de la SH125i se convierta en el centro de atención.

“Trabajar con el equipo de diseño de Honda ha sido una gran experiencia”, añade Filippo Tincolini. “Me explicaron hasta qué punto la filosofía de diseño de la SH está inspirada en los escultores del Renacimiento: líneas muy limpias, superficies sólidas con pureza y simplicidad. Cuando Honda me explicó este contexto, me entusiasmó mucho la idea de ayudar a celebrar la SH.”
El proyecto también ofreció la oportunidad de revisar la filosofía de diseño original de la propia SH125i. El diseñador de motocicletas de Honda Giovanni Dovis, que participó en el desarrollo del concepto original del scooter, se unió a Tincolini en la serie de películas para debatir los paralelismos entre la escultura y el diseño de producto. Sus conversaciones exploran cómo la proporción, la claridad y la conexión emocional desempeñan papeles igualmente importantes en ambas disciplinas.

Aunque la SH125i fue diseñada ante todo como una solución práctica de movilidad urbana, su coherencia visual durante 25 años ha contribuido a consolidarla como uno de los scooters más reconocibles de las carreteras europeas. “Ver el scooter reinterpretado en mármol puro ha sido una experiencia increíblemente especial, especialmente para alguien que participó en el boceto del concepto original”, añade Dovis.
“Cuando desarrollamos el scooter por primera vez, la intención era crear algo funcional pero emocionalmente atractivo, un diseño con el que la gente pudiera conectar al instante.” La película centrada en el diseño sitúa la SH125i en el centro de una conversación más amplia sobre el diseño duradero y la relación entre la artesanía y la producción industrial.

Ambientada entre el estudio de Tincolini y la cantera de mármol, documenta todo el proceso de creación al tiempo que analiza los principios compartidos que conectan la escultura, la ingeniería y el diseño de producto. A través de esta reinterpretación, Honda pone en valor la SH125i no solo como un medio de transporte, sino como un ejemplo de diseño duradero que ha mantenido su relevancia a lo largo de generaciones de usuarios y entornos urbanos cambiantes.
SH125i Marmo y la visión de fabricación sostenible de Honda
Complementando la escultura de mármol se presenta una segunda interpretación de la SH125i que se centra en la innovación en materiales, la fabricación y la responsabilidad medioambiental. Desarrollado por ingenieros de Honda en la planta de Atessa, el concepto SH125i Marmo explora cómo las técnicas de producción industrial pueden recrear la riqueza visual de los materiales artesanales, contribuyendo a la vez a un proceso de fabricación más sostenible.
Utilizando resina acrílica reciclable, los ingenieros crearon un acabado superficial único que reproduce las vetas naturales y la profundidad del mármol en los paneles de la carrocería del scooter. El resultado establece un diálogo visual entre materiales artísticos tradicionales y procesos industriales modernos, vinculando directamente el concepto con la escultura de mármol de Tincolini, al tiempo que se mantiene plenamente funcional como vehículo.

“El SH Marmo es un concepto pionero que lleva aún más lejos la reflexión sobre los materiales de producción”, explica Sebastiano Cerrone, Head of Product Innovation en Honda Italia Industriale. “El material ofrece una gran libertad de expresión y permite introducir motivos y estilos únicos desde las primeras etapas del proceso de producción.”
Además de sus cualidades visuales, el material ofrece una fuerte resistencia a impactos y arañazos, adecuada para el uso urbano real. Los ingenieros también desarrollaron el proceso para que el color se integre directamente en el material antes del moldeo, eliminando la necesidad de una fase tradicional de pintado durante la producción.

Eliminar el proceso de pintado tiene el potencial de reducir las emisiones de CO₂ asociadas a los métodos convencionales de acabado de carrocerías, al tiempo que simplifica los flujos de producción y reduce los residuos. El proyecto, por tanto, no solo actúa como ejercicio de diseño, sino también como un caso de estudio sobre cómo los procesos de fabricación futuros pueden ser más eficientes en el uso de recursos.
El concepto SH125i Marmo tiene un papel destacado en la película centrada en el medioambiente del proyecto, que reúne a figuras clave de la planta de Atessa para analizar las ambiciones de sostenibilidad de Honda y las iniciativas prácticas que se están implementando en la instalación. La película explora cómo la planta trabaja para reducir el impacto ambiental en múltiples áreas de la producción.

Desde el abastecimiento de materiales y la reducción de residuos hasta la eficiencia de los procesos y la sostenibilidad a largo plazo. “Lo que más nos enorgullece es que ideas como el SH Vetro o el uso del material SH Marmo nacen en Atessa, en la planta de producción, de las personas que lo fabrican cada día”, concluye Cerrone. “Nuestros asociados están constantemente pensando en las expectativas de nuestros clientes y en el impacto global de la planta.”
“Fomentamos el coche compartido, utilizamos energía solar —que representó el 14% de nuestro total el año pasado— y hemos desarrollado un barniz de bajo impacto para nuestros acabados, lo que nos ha permitido reducir la temperatura de nuestros hornos en unos 50 grados. Nuestro objetivo es aprovechar cada mejora, medir su valor y fomentar la satisfacción de nuestros asociados creando mejores productos cada día.”

Al combinar la permanencia artesanal de la escultura en mármol con la investigación en fabricación sostenible orientada al futuro, el proyecto en su conjunto crea un diálogo entre herencia e innovación. Juntos, la escultura SH125i, el concepto SH125i Marmo y las películas que los acompañan celebran no solo los 25 años de la SH125i, sino también el compromiso continuo de Honda con un diseño reflexivo, la innovación en ingeniería y una fabricación responsable para el futuro de la movilidad urbana.