Hasta ahora en Italia, las multas por exceso de velocidad funcionan como estamos acostumbrados en España: hay una franja en la que te sancionan con X euros y X puntos. Y si la superas y llegas a la siguiente franja, pues más puntos y más euros. Un sistema que lleva tiempo funcionando y que ahora el país transalpino podría cambiar.
Y es que analizándolo, uno se da cuenta que es exactamente igual de “caro” saltarse el límite de velocidad por el lado bajo de esa franja que por el alto, y entre medias hay diferencias importantes. En Italia, que es el caso que estamos viendo, entre ir a 145 km/h o ir a 165 km/h en la autopista tiene la misma sanción 173 euros y 3 puntos. Lógicamente, el riesgo y la infracción no es la misma con 20 kilómetros por hora más.
Así que lo que están preparando es un sistema que “multa al peso”, y en el que prácticamente cada kilómetro cuenta. No es que sea exactamente así, pero las franjas que plantean para la nueva normativa italiana hacen que la sanción varíe en función de la infracción. Pero también hay que decir que bajarían en algunos tramos en comparación con lo actual, y en otros subiría.

En teoría, este cambio en las multas que se plantea en Italia busca una mayor proporcionalidad y de un vistazo, como decíamos, parece que la sanción económica se reduce aunque hay letra pequeña. Y es que entraría para muchas sanciones y de manera automática, junto con la multa la prohibición de conducir.
El sistema que plantea Italia puede parecer más benévolo, pero en realidad es más duro y justo
Esta es la parte más llamativa porque hasta ahora, había un tiempo y una burocracia, pero si el borrador entra en vigor Italia va a instaurar un sistema en el que junto con la multa llega la prohibición inmediata de conducir, además de la multa y de los puntos. Hablamos, eso sí, de multas en carreteras urbanas y en autopistas, pues por ahora no conocemos la proposición para las calles.
Por ejemplo, en carretera urbana con límite a 50 kilómetros por hora, la sanción actual si se superaba en 5 km/h es de 42 euros y pasará a ser 25. Pero el cambio importante llega en ejemplos como el siguiente y es que ahora mismo la multa entre ir a 65 u 85 km/h es la misma en esa carretera urbana limitada a 50: 173 euros y 3 puntos. Con el cambio a 65 serían 75 y sin retirada de puntos, pero a 85 supondría 350 y retirada de dos puntos.
En autopista sucede parecido aunque la multa mínima al superar en 5 km/h los 130 de máxima (allí sus límites son a 130 y no a 120) pasaría de 42 a 50 euros. Luego comenzaría un escalado que sacaría del mismo paquete a la sanción de ir a 145 y de ir a 165. Actualmente todas las velocidades en ese rango llevan multa de 173 euros y 3 puntos, pero si sale adelante la reforma serían 150 euros hasta 145, 250 euros, 4 puntos y 15 días de prohibición para 155 y el mismo tiempo y puntos pero 350 euros de sanción hasta 165 km/h.

Por tanto, se puede afirmar que lo que persigue esta reforma italiana es adecuar el castigo a la infracción. Es más, curiosamente en las multas más elevadas la sanción económica se mantiene o baja, pero conlleva la retirada inmediata y automática del carnet entre 1 y 3 meses, mientras que antes era un prefecto quien decidía la sanción en una horquilla de tiempo.
Como decíamos, por ahora se trata de un borrador y está en manos de las autoridades italianas el que entre en vigor, pero en términos generales parece un sistema con cierto criterio, ¿no crees?




