A finales del pasado siglo XX y durante cerca de una década se fomentaron los conocidos campeonatos SoS y Formula Supermono en los cuales sus parrillas estaban formadas por motos de carreras como esta Honda TH1R Ikuzawa-Harris de 1988. La idea estaba clara en cuanto a lo que se buscaba: una montura liviana, ágil y efectiva. Ensambladas sobre una plataforma monocilíndrica de media cilindrada, generalmente tomada prestada de una trail, se convertían en un temible cuchillo dentro de una pista ratonera.
En un artículo publicado por Cycle World en 1986, Koichi Hirose comentaba a este respecto: “En un circuito corto de Japón, donde una moto de GP de 500 cc había establecido un récord de vuelta de 58 segundos, y donde el récord de 250 cc era de un minuto exacto, la TH IR completó extraoficialmente una vuelta en un minuto y cuatro segundos, algo impresionante para una moto monocilíndrica de cuatro tiempos”… ¿Nos vamos haciendo una idea?
Tetsu Ikuzawa: el genio tras la máquina
Tras un proyecto como el de la Honda TH1R Ikuzawa-Harris protagonista de estas líneas tiene que haber indiscutiblemente un apasionado al mundo de las dos ruedas. En el caso de Tetsu Ikuzawa hablamos de un mito viviente del mundo del motor dentro y fuera de las fronteras japonesas. Es uno de los pilotos de automovilismo más exitosos de Japón, ya que ganó el Gran Premio nacional dos veces, así como la Serie Fuji Grand Champion.
Además, fue el primer piloto nipón en competir en campeonatos como la Fórmula 3 británica, la Fórmula 2 europea y las 24 Horas de Le Mans. También ejerció en su momento como director de equipo y empresario japonés, abriendo su primera tienda de motos en 1984: “Al igual que alguien que colecciona antigüedades podría abrir una tienda de antigüedades, mi pasión por las motocicletas creció y ¡abrí una tienda!”, comenta.
“Cuando el redactor jefe de la revista estadounidense de motocicletas «CYCLE WORLD» (Alan Cathcart) visitó Japón, pasó por mi taller y exclamó: «¡Este es el taller de motocicletas más bonito del mundo!». Es un taller con un estilo único. Incluso otros concesionarios de la región de Kansai alquilaron un autobús para venir a verlo”, concluye.
La perfección competitiva hecha moto
Apenas dos años después había dado forma, en colaboración con el especialista británico de chasis Harris, a esta joya de competición. Fue la reciente desaparecida cabecera estadounidense una de las primeras en hacerse eco del lanzamiento de la Honda TH1R Ikuzawa-Harris. Equipada con un motor RS600D derivado de la XR600R y ajustado para la ocasión por HRC para carreras de Dirt Track lograba erogar una potencia declarada de 61 CV a 7.000 rpm.
Si bien la mecánica no destacaba por unas cifras excelsas, el secreto de la Honda TH1R Ikuzawa-Harris se sustentaba (al igual que en el resto de motocicletas de este tipo), en una parte ciclo perfeccionada al extremo: “quizás lo más interesante sea el chasis TH 1 R, fabricado por la empresa Harris en Inglaterra”, explicaba en su momento el redactor de Cycle World.
Concluía en su artículo en primicia sobre el lanzamiento de esta TH1R Ikuzawa-Harris: “Se trata del mismo diseño de chasis que Harris utiliza para construir las Café Racers japonesas multicilíndricas. Está fabricado con tubos de acero Reynolds 531, horquilla Marzocchi, amortiguador trasero White Power de Holanda, pinza de freno delantera Lockheed y freno trasero Brembo. Tanto la rueda delantera como la trasera son Dymag”.
El ejemplar a la venta en detalle
Esta TH1R Ikuzawa-Harris que ofrecen los amigos de Iconic Motorbikes es, según los documentos de registro la tercera fabricada de 20 ejemplares en total y la primera en llegar a los Estados Unidos. Está asociada al VIN: TH1R003 y al número de motor: RS600DE0006157, aunque en el anuncio de venta se especifica que “no pudimos ver el VIN estampado en el chasis”.
Como dato de importancia está el hecho de que el vendedor de este ejemplar es el propietario original. Compró esta unidad directamente a Ikuzawa y comenta sobre ello: “Esta moto fue encargada a Ikuzawa en 1987/88 y fue la primera moto de Ikuzawa en Estados Unidos. La usé en carreras privadas y desde entonces ha permanecido guardada en mi colección”. Concluye afirmando: “Tengo toda la correspondencia con Ikuzawa durante las etapas de construcción y entrega”.
En cuanto al citado motor en este caso se hacía uso de una relación de transmisión cerrada (no especificaciones para flat tracker), siendo además la última vez que se equipó esta mecánica en una moto de carreras. Además, un año después de su adquisición, en 1989, “el vendedor encargó al departamento de I+D de Muzzy la reconstrucción y mejora del motor con muelles de válvula de titanio y un árbol de levas Muzzy”, explican desde Iconic.
Otras modificaciones a medida con las que salió esta TH1R Ikuzawa-Harris de las instalaciones donde fue ensamblada son, por ejemplo, una horquilla delantera Ceriani de alto rendimiento. También incluye un basculante oscilante con la última especificación que se montó en esta breve y limitada serie especial. Así mismo monta una tija CNC Yoke en la que incluso los mandos de regulación del propio sistema de suspensión también están fabricados en aluminio.
No hay duda de que estamos ante un verdadero trozo de historia de las carreras que marcó una época dorada del mundo de la competición. El resto de detalles (incluidas las imperfecciones o cosas a revisar) podéis consultarlas en el propio anuncio de venta. Pero ojo, si estáis interesados en haceros con esta joya andaros rápidos porque en apenas unas horas habrá concluido la puja… ¡Suerte!









