Apenas unos días después de ser interceptada en pleno test de pruebas, la Bonneville 400 vuelve a convertirse en protagonista de unas imágenes espías filtradas por un medio local, aunque en esta ocasión la nueva montura retro de Triumph, lucía aparcada en una de las concurridas calles del recorrido establecido por sus probadores. Y así, a simple vista, seguimos desgranando algunos de los aspectos primordiales que darán vida al modelo.
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Bonneville 400: abanderada del concepto retro
Como explicamos en el anterior artículo la Bonneville 400 representa un nuevo paradigma dentro de la gama Modern Classic de Triumph. Al menos en lo que se refiere a estilo y sencillez general. Esto no es novedad cuando hablamos de esta legendaria saga aunque en esta ocasión se hace aún más evidente por motivos obvios.
Primeramente por las opciones que ya nos ofrece Triumph dentro de esta categoría, donde las conocidas Speed 400 y Scrambler 400 elevan el listón técnico en cuanto a su parte ciclo y equipamiento se refiere. Y no es que la Bonneville 400 baje la guardia en este apartado; simplemente se desmarca con su propia configuración donde podemos destacar un equipo de suspensiones a la vieja usanza.

Este pasa por montar una horquilla convencional en su eje delantero y una pareja de amortiguadores laterales en la zaga. Estos últimos son novedad dentro de esta gama de modelos que comercializa Triumph. Todos ellos optan por la típica arquitectura de horquilla invertida frontal y amortiguador central en el eje posterior. De igual forma es muy probable que la Bonneville 400 implemente un basculante posterior de menor sección y un subchasis atornillado de nueva factura.
Aún hay más diferencias si de parte ciclo hablamos; destacamos la llegada de un par de llantas radiales de 19” delante y 18” detrás, medidas por las que apuestan los compañeros de Rush Lane. Una idea que secundamos totalmente. También la posibilidad de que estas vengan calzadas con neumáticos equipados con cámara. Así mismo, ya centrados en el equipamiento y acabados del modelo, tenemos algunos elementos que eran de esperar en una moto como la Bonneville 400.

Analizando la vista posterior que nos ofrece la imagen de cabecera, destaca el cuadro de instrumentos circular que monta esta unidad de pruebas. No tenemos muy claro que vaya a ser en su totalidad digital. Nos decantamos más por la posibilidad de que Triumph termine usando un marcador mxito, con un tacómetro analógico y una pequeña pantalla auxiliar LCD.
También es llamativo el diseño sencillo que delimita las formas de su asiento. Aquí la marca británica opta por el clásico modelo de una pieza, donde se aprecia un pequeño desnivel entre ambas plazas y entre medio de ellas una cincha de agarre. Esta tiene su razón de ser más por un tema estético que práctico, ya que la Bonneville 400 también dispone de una contundente asa trasera con un acabado cromado.

Por último es destacable el contraste que ofrece su acabado en negro generalizado con algunos accesorios en terminación metálica. El sistema de escape, las tapas del motor o los propios amortiguadores (a excepción del muelle), nos ofrecen esta estampa panorámica tan bien definida.
En resumen una montura que a todas luces apueste por ese look clásico que también le funciona a Triumph, aunque ofreciendo la cantidad exacta de tecnología que actualmente se le exige a un modelo de este nivel.