Hubo un tiempo que la categoría reina, lo que hoy es MotoGP, era coto privado de británicos, algún valiente italiano como Agostini y alguna otra pequeña excepción. Hablamos de muchos años atrás, por supuesto, pero más cerca en el tiempo (ya a finales de los ’70 y hasta las puertas del siglo XXI) pasó a ser el patio de recreo de los estadounidenses y los australianos.
Los pilotos españoles soñaban con llegar algún día a la categoría reina, y los que se atrevían a probar suerte lo hacían con muy pocos recursos, como en su día Carlos de San Antonio, Fernando González de Nicolás o Juan López Mella, entre otros. Pero los tiempos cambiaron, llegó Dorna durante los años 90, comenzaron a fomentar el motociclismo como nunca antes se había hecho, crearon un Campeonato de España de Velocidad potente y terminaron cambiando la historia del deporte.
Porque hay que recordar que, con la victoria de Pedro Acosta, son 17 los pilotos españoles que han logrado un triunfo en una carrera de MotoGP. La primera llegó en 1992 de la mano de Crivillé y el resto de década solamente Puig y Checa se sumaron a esa lista.

Fue a partir de Sete Gibernau primero, pero especialmente con Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo, cuando los españoles empezaron a sumar cada vez más triunfos ,y según fuimos acercándonos en el tiempo hasta hoy, más todavía. Esta situación idílica para el motociclismo español, que ya suman un total de 221 desde el ’92 y 13 títulos mundiales desde el 99, es un quebradero de cabeza para el promotor del campeonato.
Precisamente el buen trabajo hecho por Dorna hace que ahora, MotoGP, tenga una papeleta difícil de solucionar. Y es que España es la gran potencia del motociclismo desde hace casi dos décadas, y no solamente en la categoría reina sino también en las de acceso. Esa situación propicia que los pilotos españoles suban de manera natural, y están dejando sin hueco al resto de nacionalidades. Y claro, cuando vendes un producto global eso puede terminar siendo un grave problema.
Las grandes potencia de antaño hoy ni están representadas en MotoGP
Tal es así que las grandes potencias de antaño como Reino Unido, Alemania o Estados Unidos no cuentan con ningún piloto en la categoría reina, mientras que España tiene a nueve pilotos en 2026. Y volverán a ser otros nueve en 2027, porque aunque Rins y Viñales no estarán, llegan Holgado y Guevara. Y además también sube David Alonso, que aunque corre bajo bandera colombiana, cuenta con la doble nacionalidad.
Esta situación es la que hace que Manu González se haya quedado sin plaza, porque había ya demasiados españoles. Y además, el único australiano que había en parrilla, Jack Miller, se va al WSBK. Así que la posibilidad de que terminase en KTM se ha desvanecido en favor, precisamente, de su compañero de equipo Senna Agius, que será el nuevo australiano de la parrilla.

La nacionalidad no le ha valido a Brad Binder, que deja a Sudáfrica sin representantes. Así que tendremos nueve pilotos españoles y seis italianos. Ese es otro de los grandes problemas para Dorna, que entre los dos países dejan solamente plaza para los dos franceses, un colombiano, un japonés, un turco, un brasileño y un australiano.
Es el gran desafío que tiene por delante Carmelo Ezpeleta, que en Austria reconocía: “Debemos garantizar una parrilla equilibrada de competidores. Nuestro grupo MotoGP está invirtiendo mucho en el deporte porque queremos -y debemos- crecer. Es nuestra tarea convencer a los socios de cómo funciona nuestro negocio”.
Carmelo ya lo consiguió una vez con el motociclismo español, pero luego los resultados no han vuelto a repetirse por muchas copas de promoción creadas, y los españoles e italianos han seguido dominando. Y es que, a diferencia de la F1, en el motociclismo el talento todavía marca las diferencias, y las marcas y equipos quieren a los pilotos más rápidos. Y, cosas de la vida, estos suelen ser españoles o italianos.







