Una cosa está clara, la tecnología del airbag para motorista continúa evolucionando y, gracias a Dios, actualmente encontramos desde chalecos independientes hasta chaquetas y monos con el airbag integrado. Ahora, para ayudar a distinguir los sistemas adecuados, ANESDOR, con la colaboración de la DGT, ha desarrollado una Guía de Recomendaciones Técnicas y un catálogo actualizado de productos que cumplen sus criterios al 100%.
¿Por qué es tan importante el airbag?
El objetivo principal de estos sistemas, que todos conocemos, es reducir la energía que recibe el cuerpo del motero durante un impacto. Las bolsas se inflan en apenas unos milisegundos y crean una zona de protección alrededor del torso, pudiendo extenderse en determinados modelos a otras áreas como clavículas, hombros o caderas. Cuanto más, mejor.
No es un tema sin importancia. Según la DGT, el 35% de los motoristas fallecidos y más del 25% de los hospitalizados presentan lesiones en la zona del torso. Además, diferentes investigaciones recopiladas por el organismo, han constatado reducciones importantes de las cargas soportadas por el cuerpo con determinados sistemas airbag: hasta un 80% en la espalda y cerca de un 25% en la deformación torácica. Los números no mienten.
Eso sí, el airbag no sustituye al resto de la equipamiento ni garantiza que un accidente vaya a producirse sin lesiones. Es una capa adicional de protección que debe utilizarse, sobre todo, correctamente. Esto es algo que debe quedar clarísimo desde el principio. Hay que tatuárselo.
La certificación es lo primero
Un airbag para moto debe disponer de marcado CE visible y estar clasificado como EPI de Categoría II conforme al Reglamento (UE) 2016/425. No basta, por tanto, con que una prenda tenga una bolsa que se infla. Los dispositivos diseñados para otras actividades, como equitación o esquí, no pueden considerarse automáticamente adecuados para circular en motocicleta.
La propia guía de ANESDOR nace precisamente para resolver esta situación, ya que el escenario de regulación y certificación de esta tecnología todavía no es completamente homogéneo. Por eso resulta especialmente importante comprobar la certificación del modelo concreto antes de comprarlo.
Mecánico o electrónico: dos sistemas diferentes
Los airbags de activación mecánica se conectan físicamente a la moto mediante un cable. Cuando el piloto se separa de la moto durante una caída, la tensión ejercida sobre el sistema provoca su activación y el posterior inflado. Estos dispositivos deben estar certificados conforme a EN 1621-4 o sus sucesivas revisiones, o mediante el protocolo CRITT AMC-011.
Los airbags electrónicos funcionan de otra manera. No necesitan una conexión física con la motocicleta, sino que incorporan una centralita y sensores que monitorizan continuamente la conducción. Cuando el algoritmo detecta una situación compatible con un accidente, activa el sistema.
En este caso, la guía contempla certificaciones como CRITT AMC-011 y CERTOTTICA M.115.001, además de la futura EN 1621-5 cuando sea publicada. El fabricante debe demostrar también la fiabilidad del sistema, tanto para activar el airbag cuando realmente es necesario como para evitar activaciones involuntarias durante una conducción normal.
Pecho y espalda, zonas imprescindibles
Independientemente de que el sistema sea mecánico o electrónico, la guía establece que «el airbag debe cubrir pecho y espalda».
Dependiendo del diseño, y como os comentamos entes, algunos dispositivos amplían además la protección a zonas como las clavículas, hombros o caderas. También existen diferentes formatos: chalecos independientes que se llevan por encima o debajo de la ropa, chaquetas con airbag integrado y monos específicos. En ningún caso debe entenderse como un sustituto de la chaqueta, la espaldera o las demás protecciones.
Hay que tener cuidado con la chaqueta que se lleva
Cuando el airbag está integrado en una prenda, como un chaleco, chaqueta o mono, también hay que tener en cuenta la certificación de esa prenda. La guía establece que debe cumplir con la norma EN 17092, con diferentes requisitos según se trate de una prenda diseñada para llevar debajo de otra equipamiento o como prenda exterior. Si incorpora protecciones pasivas adicionales, estas deben cumplir las normas correspondientes: EN 1621-1 para extremidades, EN 1621-2 para espalda y EN 1621-3 para pecho.
Ojo, también es fundamental comprobar la compatibilidad con nuestra chaqueta y espaldera. El fabricante debe indicar expresamente si el airbag debe utilizarse por encima o por debajo de la chaqueta y qué condiciones deben cumplirse para permitir su correcto despliegue.
La talla y el ajuste también protegen
Un airbag certificado puede perder eficacia si no se utiliza correctamente. La talla debe ser la adecuada y el sistema tiene que quedar perfectamente colocado y abrochado. También hay que respetar las indicaciones sobre el espacio necesario para que la bolsa pueda desplegarse, especialmente cuando el chaleco se utiliza debajo de una chaqueta.
La recomendación es sencilla: antes de comprarlo, conviene probarlo con el equipamiento que utilizamos habitualmente para circular en moto.
¿Dónde consultar todos los modelos de airbag?
El mercado del airbag para motoristas ya cuenta con numerosas soluciones y continúa creciendo. En lugar de quedarnos con una lista concreta de fabricantes y modelos que puede cambiar con el tiempo, lo más recomendable es acudir al catálogo actualizado de ANESDOR.
La plataforma permite consultar los productos cuyos fabricantes han declarado su conformidad con la Guía de Recomendaciones Técnicas, además de conocer su sistema de activación y certificación.
Consulta aquí el catálogo de airbags para motoristas de ANESDOR.
La DGT lleva años impulsando esta tecnología y en 2025 volvió a respaldar la guía de ANESDOR como herramienta para ayudar a los motoristas a distinguir los sistemas legales y seguros de aquellos que no ofrecen las mismas garantías. El mensaje es claro: el airbag no sustituye al equipamiento tradicional, pero puede convertirse en una de las mejores capas adicionales de protección para quien utiliza una moto.










