Prueba Yamaha MT-07 Y-AMT: Introducción, posicionamiento y rivales de la Yamaha MT-07/Y-AMT
Han pasado 11 años desde la presentación de la primera Yamaha MT-07, primer modelo de Yamaha en equipar el magnífico motor CP2 y que ha indicado el camino a seguir a otros fabricantes.
Ahora llega la 4ª generación, en la que se incide en tres aspectos: la incorporación de tecnología como es la posibilidad de equipar el cambio automático de Yamaha Y-AMT o la adopción de acelerador electrónico YCC-T, las mejoras en la parte ciclo y la mayor ligereza. Estamos ante un modelo que elimina sus debilidades y acentúa sus puntos fuertes.
Siendo la Yamaha MT-07 (73,4 CV, 7.799 €) uno de los modelos más vendidos del mercado su evolución constante es obligatoria, para seguir en la brecha contra sus rivales, que son muchos y cada vez más aguerridos.
Entre ellos encontramos otras naked de cilindrada media-alta como son la Aprilia Tuono 660 (100 CV, 10.949 €), Honda CB750 Hornet (92 CV, 7.880 €), Kawasaki Z650 (68 CV, 7.575 €), Suzuki GSX8S (83 CV, 8.299 €) o la Triumph Trident 660 (81 CV, 8.595 €).
Un escalón por encima en potencia y precio están la Ducati Monster (111 CV, 12.490 €), KTM 890 Duke R (121 CV, 13.639 €), Kawasaki Z900 A2 (95 CV, 9.999 €) o BMW F900R (105 CV, 9.720 €). Atendiendo al carácter automático de la Yamaha MT-07 Y-AMT (73,4 CV, 8.299 €), es rival directa de la Honda CB650R E-Clutch (94 CV, 9.400 €); a falta de la llegada de la Tracer 7 Y-AMT, también hay que considerar a la Honda NC750X DCT (58 CV, 10.050 €), que además de práctica, es rutera.
Tras haberla probado en la presentación internacional que preparó Yamaha en la provincia de Alicante, me ha dejado un magnífico sabor de boca en sus dos vertientes, si bien pienso que la tecnología Y-AMT acabará por abrirse paso en ventas, respecto a la versión manual, en menos tiempo del que se puede esperar.
La funcionalidad y agrado de uso son evidentes, con un sobreprecio de apenas 500 €. Una vez lo pruebas, cuesta volver a lo anterior.
Prueba Yamaha MT-07 Y-AMT: Características técnicas de la Yamaha MT-07 Y-AMT
La MT-07 2025 presenta un diseño completamente nuevo, con una carrocería esculpida y un faro LED bifuncional que le confieren una apariencia moderna y distintiva. Su filosofía de diseño mantiene la esencia del «Lado Oscuro de Japón» y conserva su estructura de «double deck», combinando una estética atractiva con funcionalidad. La posición de conducción ha sido revisada, con un manillar más ancho y bajo, y estriberas más bajas, para ofrecer una experiencia de conducción más cómoda y deportiva.
El corazón de la moto se mantiene, pero con algún cambio. El motor bicilíndrico paralelo CP2 de 690 cc ahora cuenta con un sistema de amplificación acústica que realza el sonido de admisión, creando una experiencia auditiva más emocionante. Mantiene sus cifras: 73,4 CV a 8.750 rpm y un par de 68 Nm a 6.500 rpm.
El consumo durante la presentación llegó hasta 5,2 l/100 rodando “a modo”. Con 14 litros de capacidad en el depósito de combustible, la autonomía no es la mayor de sus virtudes, cifrándose en torno a 250 kilómetros.
La MT-07 siempre ha sido sinónimo de ligereza y dinamismo. Yamaha ha elevado aún más el listón, combinando un equipamiento más completo con una reducción significativa de peso.
A pesar de la incorporación de nueva tecnología, que normalmente habría añadido 4,5 kg al peso total, la MT-07 2025 pesa solo 183 kg, un kilogramo menos que su predecesora. Esto se ha conseguido actuando en componentes clave que además mejoran en mucho las sensaciones de conducción, como las llantas Spinforged, fabricadas con el proceso Spinforging de Yamaha, que reduce casi medio kilogramo el peso no suspendido, mejorando la agilidad y la respuesta de la moto.
Otros componentes, como la batería o las pletinas de dirección de fundición de aluminio se han aligerado. Solo la nueva carrocería de la MT-07 contribuye con un ahorro de 600 gramos, pero sin renunciar a los volúmenes que esperan los usuarios de talla europea. Incluso elementos como el filtro de aire, la cadena y el tapón de combustible han sido rediseñados para ahorrar unos gramos, sumando a la reducción meticulosa del peso total.
Respecto a la tecnología mejorada, incorpora el sistema de acelerador controlado por chip de Yamaha (YCC-T) y el control de conducción de Yamaha (YRC), permitiendo a los pilotos personalizar su experiencia de conducción. Con tres modos preestablecidos (Sport, Street y Custom), los pilotos pueden ajustar la entrega de potencia y el control de tracción a sus preferencias.
La pantalla TFT a color de 5 pulgadas ofrece información clara y concisa, y se puede conectar a smartphones a través de la aplicación MyRide. Los nuevos mandos e indicadores ya vistos en otros modelos, así como el sistema de señalización de parada de emergencia, mejoran la seguridad y la comodidad.
Pero la gran novedad es la adopción del cambio Y-AMT que pudimos probar por primera vez en la Yamaha MT-09, ofrece la opción de cambio de marchas en automático o manual, brindando versatilidad y comodidad. Sentía gran curiosidad por saber qué tal se adaptaría el sistema Y-AMT al CP2.
Antes de que llegues al siguiente apartado, te puedo asegurar que le sienta como anillo al dedo. Esta versión Y-AMT añade también control de crucero. La versión manual (o más bien, estándar) ofrece la posibilidad de instalar un asistente de cambio (quickshifter) por 229 €, por lo que la elección de un cambio u otro no debería ser una cuestión de dinero. Mi consejo es que pruebes ambas y después, decidas qué te gusta más.
Aparte de las llantas Spinforged, que calzan neumáticos Dunlop Sportmax Q5A en medidas 120/70-17 y 180/55-17, la parte ciclo se ha mejorado en suspensiones y freno. La horquilla delantera de 41 mm de diámetro es ahora invertida y aunque no es regulable, está bien tarada. El amortiguador trasero es regulable en precarga y extensión, pero lo que de verdad pedía a gritos en cuanto a mejora, era en la frenada. Asunto arreglado.
Ahora cuenta con pinzas de freno de cuatro pistones de anclaje radial, que ofrecen una potencia de frenado superior en los dos discos de 298 mm. Detrás lleva un disco de 245 mm mordido por pinza de pistón simple que funciona a las mil maravillas. El chasis y el basculante han sido optimizados para mejorar la rigidez y la estabilidad, mientras que el embrague asistido y antirrebotes (A&S) permite cambios de marcha suaves y precisos (en la versión manual).
La versión Y-AMT elimina la necesidad de un embrague accionado manualmente y te da la libertad de elegir entre el cambio de marchas manual, mediante unas manetas tipo leva accionadas con los dedos y montada en el lado izquierdo del manillar o disfrutar de un cambio totalmente automatizado en uno de los dos modos AT.
La tecnología Y-AMT, desarrollada principalmente para ofrecer una experiencia de conducción más pura y emocionante, mejora el carácter de la MT-07 y también tiene el efecto secundario positivo de crear una máquina aún más accesible. Inspira confianza y resulta más fácil de conducir que nunca, especialmente a baja velocidad. Cuando se coloca en el ajuste AT (Transmisión Automática), el piloto puede elegir entre D y D+. Las dos opciones ofrecen diferentes patrones de cambio: la D proporciona unos cambios equilibrados para uso cotidiano, mientras que la D+ ofrece una conducción más deportiva, estirando más las marchas.
La tecnología Y-AMT funciona en armonía con los modos de conducción YRC de la MT-07, adaptando las características de potencia y los ajustes del control de tracción para ajustarse al tipo de utilización del piloto.
Para disfrutar de una experiencia más deportiva, se ha desarrollado el ajuste MT (transmisión manual), para que puedas asumir todo el control. Los cambios de marcha se activan mediante un interruptor tipo leva, situado cómodamente al alcance de la punta de los dedos de la mano izquierda del piloto.
Puedes utilizar el pulgar y el índice para subir de marcha con la maneta marcada con el signo + y bajar de marcha con la maneta con el signo – , u optar por el manejo con un solo dedo para una conducción más deportiva: utilizar solo el dedo índice para cambiar de marcha tirando de la maneta + para subir de marcha y empujándola para bajar de marcha, a fin de economizar movimientos y eliminar posibles confusiones.
Al no tener que accionar el embrague, puedes cambiar de marcha más rápidamente, mientras te concentras en la trazada y en el resto de mandos. Sin el pedal de cambio montado tradicionalmente, también puedes colocar mejor los pies en las curvas, lo que mejora la estabilidad en curvas y crea una conexión superior con la moto. La ligereza del sistema Y-AMT hace que la diferencia de peso entre versiones sea sólo de 3 kg (183-186).
Las nuevas MT-07 y MT-07 Y-AMT, así como sus versiones de 35 kW, estarán disponibles en tres combinaciones de colores: Ice Storm, Icon Blue y Tech Black.
Prueba Yamaha MT-07 Y-AMT: Cómo va la Yamaha MT-07 Y-AMT
Tras casi un mes sin parar de llover, la presentación de la Yamaha MT-07 Y-AMT era la primera ventana de sol en el pronóstico del tiempo. Pero eso era solo un aliciente, porque lo que me apetecía de verdad era probar el sistema Y-AMT de Yamaha en el motor CP2.
Soy un significado defensor de los cambios automáticos más allá de las motos viajeras o tope de gama. Es más, pienso que la introducción de los cambios automáticos tiene sentido sobre todo en los modelos destinados a uso diario.
Al fin y al cabo, cuando viajamos podemos hacer muchos kilómetros sin apenas cambiar marchas. Es en la jungla urbana, en los atascos y en los arranques contínuos donde un cambio automático tiene sentido: como en los coches.
Por ese motivo me había gustado el Y-AMT instalado en la MT-09: su utilización en el modo MT (manual) era realmente divertido en el tricilíndrico de Yamaha. Quedaba por ver cómo podía funcionar en su gama más popular.
Vaya por delante que la presentación internacional en Alicante era del modelo MT-07 y que las novedades en cuanto a ligereza, parte ciclo y tecnología (exceptuando el Y-AMT) atañen por igual a las dos versiones. De hecho, Yamaha espera vender ambas al 50%. Y ese iba a ser el tiempo que íbamos a rodar con cada una de ellas, un 50% de la ruta propuesta por las sierras de Alicante.
Me tocó la MT-07 Y-AMT en primera instancia. Buena noticia, porque iba a poder disfrutar de ella en el escaso trayecto urbano por el que íbamos a discurrir. La postura de conducción ha variado. Ahora el manillar está más cerca y más bajo. Apoyas más en el tren delantero, pero al mismo tiempo la espalda se mantiene estirada, es cómoda, porque las estriberas se han rebajado 10 mm.
Al ser una moto estrecha en la zona de las estriberas, no supone un problema en cuanto al roce de los avisadores, y eso que son bien largos. Saliendo por el garaje del hotel, ya me daba una buena primera impresión: tras iniciar la marcha en modo D, por la rampa de salida presumía de tacto y progresividad precisos, sin tirones; desde el principio se mostró muy orgánica. No requiere de periodo de adaptación, funciona como un scooter.
Pronto paso a modo D+, para que el motor estire más antes de cambiar de marcha y me sorprendo interviniendo para subir de marcha con mi dedo índice de modo instintivo. Comprendo que el calibrado del modo D en tráfico urbano es mucho más adecuado, siendo más pertinente el D+ en carretera abierta.
En las primeras rotondas percibo la facilidad del tren delantero para entrar en curva. La moto se siente muy ligera. Es corta entre ejes (1.400 mm), que junto al ángulo de dirección de 24º y las nuevas llantas forjadas hacen de ella una moto muy rápida para cambiar de dirección en cualquier circunstancia.
Pronto salimos a carretera abierta, donde hago pruebas entre los distintos modos (Street, Sport y Custom). Rodando a ritmo ligero, el Sport es fantástico. Si quieres reducir yendo en 5ª o en 6ª marchas, puedes hacerlo con un golpe de gas de una manera muy natural y entrar en sintonía con la moto. Al llegar a terrenos más revirados, es más eficaz (y divertido) si pasamos al modo MT y tomamos el control.
El modo es manual, sí, pero si por ejemplo llegas a un Stop y olvidas que vas en MT, la moto tomará la decisión de reducir marchas hasta 1ª, del mismo modo que tampoco te dejará pasarla de vueltas. En resumen: se protege contra posibles “cafradas” y olvidos.
Cuando la conducción es notoriamente deportiva, es apasionante hacer cambios de marcha. La versatilidad de poder reducir con el pulgar o empujando la leva del índice (para subir marchas sólo se puede “apretar” el gatillo del índice) es un regalo inesperado.
La ergonomía del sistema es muy buena, así como las piñas, también de nueva factura. No necesitarás del manual de usuario para ninguna configuración, es cómodo hacerse con ella, incluido el control de crucero, de fácil accionamiento.
Estaba disfrutando de la ruta, cuando me tocó ponerme a los mandos de la versión estándar. Estábamos rodando por carreteras de curvas, disfrutando mucho. De pronto me vi ante una moto con embrague.
Durante las primeras decenas de kilómetros, sentí que me costaba más rodar a ritmo ligero con la versión manual. El quickshifter opcional no estaba instalado, así que los cambios de marcha iban siempre acompañados del embrague, que dicho sea de paso, es blandito y fácil.
Al cabo de un rato, ya estaba rodando muy cómodo, porque la agilidad y capacidad de frenado son idénticas, pero lo cierto es que la acción de embragar y desembragar, así como emplear el pedal del cambio, son actividades que, de un modo u otro, requieren de parte de tu RAM, si se me permite el símil informático.
La versión Y-AMT te permite concentrarte en la trazada, la frenada, la postura, es decir, todo aquello que también haces con la MT-07 estándar, pero que además necesita que emplees otros recursos de tu cabeza en el propio accionar del cambio.
Hablando de frenos, las nuevas pinzas radiales rinden perfectamente y no acusan el abuso continuado. La MT-07 permite varios tipos de conducción, ya sea aprovechando la velocidad de paso por curva, ya sea apurando la frenada para encadenar marchas con el dedo, como si fuera un videojuego, escuchando el sonido de admisión a través de los conductos que hay para que así sea.
La moto ostenta una agilidad demoníaca, pero paga un peaje: prefiere el firme de buen asfalto. No importa si las curvas son rápidas, medias o garrotes, responderá muy bien, pero siempre que el firme sea bueno. En asfaltos bacheados, la ligereza y agilidad restan estabilidad y añaden movimientos parásitos: no se puede tener todo.
Al final de la jornada, me quedó la sensación de estar ante una moto bien parida y mejor educada. Sus sucesivas evoluciones han dado en un modelo muy eficaz, con pocas pegas y muy versátil en cualquier situación, si obviamos la nula protección aerodinámica.
Para ello estará la próxima Tracer 7 y el actual catálogo de accesorios de Yamaha, con el que puedes paliar alguna de sus ausencias y personalizar tu MT-07 hasta límites insospechados.
Ya sea para limitarla para el A2, como moto para todos los días o como vía de escape para el fin de semana, sus precios de 7.799 para la MT-07 y 8.299 € para la MT-07 Y-AMT le auguran la permanencia en lo alto de las listas de ventas. Y es lógico que así sea.