El reciente coronado Campeón del Mundo, y su lesión, es la parte más visible del desastre que ha sido el GP de Indonesia. Pero eso es la consecuencia, la reacción a una acción que es llevar las carreras a pistas que a todas luces no están preparadas para albergar un Gran Premio actual, y no cumplen con los estándares que se les piden a otras pistas.
Ya lo vimos a la vuelta del verano con el más que cuestionable circuito de Hungría. Balaton Park no es una pista segura por su concepción, las vías de escape tras una caída llevan al piloto a la pista de nuevo y hay muros están demasiado cerca. Aun así, consiguieron la supuesta homologación necesaria para que, el campeonato de motos más “exigente” del mundo en lo que a seguridad se refiere, fuese a correr allí. Por suerte allí no pasó nada reseñable.
Lo mismo pasa con Mandalika, una pista que por concepción tiene algunas zonas delicadas (la zona de la curva 2-3) en el trazado, a pesar de no llegar al extremo de Balaton Park. Y además, dispone de unas generosas zonas de escapatoria dignas de las altas velocidades a las que se encaran las curvas. Es una pista rápida, con curvas rápidas, frenadas en inclinación… un desafío para los pilotos a orillas de un océano Pacífico que se deja ver en algunas tomas. La cuestión aquí es que esas escapatorias tan grandes que tiene son deficientes.
Lo pudimos ver con el accidente de Marc Márquez y Marco Bezzecchi. El italiano mide mal, se engancha con Marc, este se cae y comienza a deslizar por el asfalto hasta que llega a la cama de grava que, incomprensiblemente, tiene un escalón. Y a partir de ahí, lo que era un simple lance de carrera, acaba con el español volando a España para confirmar las lesiones que lo van a dejar fuera de juego al menos dos GP.
Entonces comienza a generarse ruido, algunos pilotos comentan, entre ellos Álex Márquez en el prepodio con un «Yo me he acojonado tío. Le he visto volar. La grava está hecha una mierda, hay un escalón. Siempre pasa lo mismo, hasta que no pasa algo no se actúa». Esas simples palabras de Álex resumen a la perfección la incompetencia en las homologaciones de los circuitos de MotoGP, y llevamos unas cuantas de esas en los últimos años.
🗣️ «Yo me he acojonado tío. Le he visto volar. La grava está hecha una m******. Hasta que no pasa algo no se actúa»
🔊 La reacción de @alexmarquez73 viendo la durísima caída de su hermano#IndonesianGP 🇮🇩 #MotoGP 🏁 pic.twitter.com/Nf5aOvBW05
— DAZN España (@DAZN_ES) October 5, 2025
Se supone que para poder llevar MotoGP a una pista debe pasar una revisión en la que… ¿Nadie ha visto en primera persona un escalón que todos vemos desde TV? ¿Ni el jueves al llegar a la pista? ¿Ni los pilotos en la comisión de seguridad? Aquí todos tienen culpa ojo, no solamente es cuestión del que homologa los circuitos, que es de traca fallar en algo tan evidente y que ya ha dado problemas en el pasado.
La homologación es deficiente, pero hay cortafuegos que no funcionan…
¿Recuerdas el accidente de Pol Espargaró en Portimao? Eso, en cualquier campeonato serio hubiera hecho replantear la situación y obligar a los circuitos a adaptarse. De hecho, esta misma situación de Marc ya le pasó a Toni Elías hace muchísimos años en Assen cuando se rompió la pierna, y parecía que la lección estaba aprendida, pero queda claro que no.
Ahora hay quien dice que la grava no es un buen sistema para parar en caso de caída. Eso no es cierto, peor es tener asfalto y no parar si está, por ejemplo, mojado o seco. Y si no recuerda lo que pasó en Silverstone hace unos meses. Pero para que la grava sea eficiente no vale con volcar los camiones y extenderla como sea, debe ir de poca profundidad a mayor, debe ararse y, por supuesto, tiene que estar al mismo nivel que el asfalto que la rodea. De lo contrario, uno se encuentra un bordillo en su camino y, bueno, ya sabemos lo que pasa en ese caso.
Eso sí, como digo, mal por un campeonato que últimamente solamente parece ocupado en que haya cuantas más banderas mejor, tanto en el calendario como en la pista, independientemente del nivel de los mismos. Y si eso en cuanto a pilotos te desluce el espectáculo es algo asumible dentro de tu negocio, pero cuando se habla de seguridad la cosa se complica. Pero peor por unos pilotos que no se organizan, que no plantan cara, que agachan la cabeza y que son los que se juegan la vida.
Porque a ti y a mi mal se nos tiene que dar para acabar dando volteretas en Mandalika, o volviendo a pista arrastrando el culo por el asfalto de Balaton, o no encontrando manera de parar en Silverstone, o dándote contra las protecciones del muro en casi cualquier circuito. Desde luego desde casa eso no nos va a suceder, pero a ellos sí y luego, como bien dice Álex, hasta que no pasa algo no se actúa. Desconozco el motivo por el cual los pilotos no hacen presión en MotoGP, pero ellos son los que ponen en juego su vida, en un deporte, que ya es suficientemente peligroso como para encontrarse trampas por el camino.
Al final la pregunta es: ¿Quién paga los platos rotos? Yo, desde luego, no y tú tampoco, el organizador suele quedar impune, pero ellos pagan la cuenta con su físico y su vida, y no parecen estar dispuestos a moverse…