Recientemente el príncipe Guillermo, heredero al trono de Reino Unido, se ha dejado ver en un acto protocolario llevado a cabo en la conocida organización benéfica The Nationwide Association of Blood Bikes (NABB). Una iniciativa fruto de la donación personal que este mismo y su esposa han realizado a la entidad, y con la cual se ha adquirido un nuevo vehículo equipado con los dispositivos necesarios para el transporte de sangre por carretera.
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El príncipe Guillermo, un motero empedernido
Más allá de la mera visita del próximo rey del país, ha llamado la atención como el príncipe Guillermo comentaba abiertamente a los voluntarios de la asociación su devoción por las dos ruedas, reconociendo además que siguen montando en moto «discretamente» e incluso «disfrazado», tal y como recogen los compañeros de Visor Down en su crónica. Nada que sorprenda a aquellos que desde hace años conocen su afición.
De hecho Sandy Gourlay, presidente de la organización, argumentaba de forma distendida con el príncipe: «Sé que usted también es un apasionado de las motos», a lo que este le respondía: «Me encanta andar en motocicleta, todavía monto de vez en cuando, de incógnito». Si bien actualmente no conocemos que monturas forman parte de su garaje personal, es bien sabido la pasión que el príncipe Guillermo profesa por las “balas rojas” de Borgo Panigale.

En el pasado fue propietario de una Ducati 1198S, «e incluso se rumoreó que incluyó una Ducati Diavel de primera generación en su lista de regalos de boda», tal y como afirma el medio británico. Años antes se le pudo ver pilotando alguna moto de enduro en compañía de su hermano. También una Triumph Tiger 1200, poco antes de ser padre. Según reconoce él mismo, esto último es el principal motivo de haber reducido sus salidas en moto.
Poco después del evento en la asociación, desde la página oficial de Instagram del príncipe Guillermo y su esposa, estos declararon: «Presentamos el ‘Prince William’, el último vehículo de respuesta rápida que se une a la flota de Norfolk Blood Bikes. En servicio con Norfolk Blood Bikes, un servicio de mensajería de emergencia dirigido por voluntarios que opera los 365 días del año, entregando sangre, plasma, vacunas y otros suministros médicos urgentes a hospitales y servicios de emergencia en toda la región».

Concluían exponiendo la importante labor que desempeñan todos los voluntarios que forman parte del equipo de los Blood Bikers de Norfolk: «Al ver de primera mano la dedicación, la precisión y el cuidado detrás de cada viaje, este equipo desempeña un papel vital en el apoyo a los servicios del NHS, asegurando que los suministros que salvan vidas lleguen a los pacientes de manera rápida, segura y, a menudo, fuera del horario habitual, cuando más importa».

