En 1962, Margaret Ryerson y su marido fundaron Surrey ‘s Emergency Volunteer Service, un servicio de voluntarios que ponían sus motocicletas al servicio del sistema público de sanidad. Unos años después, Freewheelers nacía con el mismo espíritu de la mano de Des Gibbons.
A medida que fueron pasando los años, más y más clubes se fueron uniendo como miembros de una gran familia que pasaron a denominarse Blood Bikers. Esta gente, cada uno de los cuales tiene una historia que les ha llevado a realizar una labor que hoy en día se considera imprescindible, ceden su tiempo para ayudar a los demás y salvar vidas.
Se les puede ver casi a cualquier hora aunque los fines de semana y por la noche, que es cuando los servicios sanitarios cuentan con menos efectivos, su actividad se incrementa. Transportan cualquier cosa que se pueda llevar en la moto dentro de una maleta: bolsas de sangre, suministros médicos, leche para lactantes… e incluso órganos para ser trasplantados. Realizan del orden de 150 transportes diarios entre diferentes puntos del país.
La movilidad que les permite las motos les hace poder llegar al destino en un tiempo que ningún otro vehículo terrestre puede igualar. Ellos están dispuestos a salir a cualquier hora, cuando reciben una llamada. Algunos en motos cedidas por las marcas para tal ocasión. Otros, en sus propias motos. Frío, lluvia, sueño… nada les detiene.
Esta es su historia. La historia de los Blood Bikers.






