Cuando uno conoce historias como la que protagoniza Kent James Shillitoe, el joven mecánico australiano ideólogo de esta “Honda Kejashi”, te surge la duda sobre si la afirmación “está ya todo inventado” es cierta y tiene razón de ser en sí misma. Solo hay que ver el sistema de dirección que ha diseñado, fabricado y posteriormente instalado en una CB125, para desechar definitivamente esta idea.
El motivo de este peculiar invento no es otro que comprobar hasta qué punto influye la propia aerodinámica en el funcionamiento de una moto. Sobre todo cuando hablamos de tomar una curva con una inclinación superior a 45º, momento en el que se empieza a generar mayor nivel de fuerza que nos empuja hacia el exterior de la misma.
Aquí es donde entra en acción el inmenso alerón que monta el sistema Kejashi, nombre fruto de la conjunción de las tres primeras sílabas que componen el nombre y los apellidos de su creador.
Por cierto, es un diseño que nos ha recordado inmediatamente a la mítica Viko TZ750A desarrollada por el neozelandés Rodger Freeth, y que fue probada tímidamente en competición en 1977, alcanzando un segundo puesto en Hawkesbury.
Sistema de dirección Kejashi en detalle
Kent James Shillitoe pasa sus días trabajando como mecánico de motos al sur de Australia. Un día pensó en la manera de crear un sistema conformado por un enorme alerón que ayudara a aprovechar toda la carga aerodinámica en plena curva. Así mismo, llegó a la conclusión que lo mejor sería diseñar un tren delantero de dirección donde poder acoplarlo, ya que este es el lugar donde más se precisa ese agarre extra en una situación así.
Durante la entrevista que le concede a New Atlas explica: “Tony Foale escribió un libro sobre el manejo y la dinámica de las motocicletas. Pensó en ello, pero sí, nadie ha sido capaz de crear un alerón basculante que funcione. Siempre estoy pensando mientras trabajo en motos, y se me ocurrió la idea y pensé: ‘Bueno, si nadie lo ha intentado, ¡me toca a mí intentarlo!’.”

Como base de este proyecto decidió hacer uso de su Honda CB125, la montura con la que realizaba hasta ese momento sus desplazamientos diarios. Sin embargo, a esta le faltaba potencia para que, posteriormente a la instalación del sistema de dirección Kejashi, pudiera testar de manera eficiente si realmente este lograba su cometido o no. Así que lo primero que hizo fue calzarle un motor 2T de 50 CV a la pequeña montura ciudadana de la firma nipona.
A partir de aquí fabricó la estructura metálica que pende del eje delantero de la moto. En ella encontramos un sistema de dirección descentrada donde la horquilla y el manillar quedan totalmente desconectados de la pipa de dirección, y anclados a un monobrazo delantero del que a su vez emerge la estructura principal que sujeta la base y el enorme alerón superior.

En conclusión, y una vez puestos a sus mandos de esta moto equipada con el sistema de dirección Kejashi, “al empujar el manillar izquierdo para iniciar un giro a la izquierda, toda la columna de dirección, incluido el manillar, se desplaza más de 30 cm hacia la derecha del eje central de la moto”, explican desde New Atlas.
Shillitoe comenta el funcionamiento del sistema Kejashi: “Sí, al principio me pareció un poco raro. Pero una vez que te acostumbras y confías en él, y no lo miras, empieza a sentirse muy natural. Se conduce como una moto normal, pero al principio se siente desconectado. Pero es estable; puedes quitar las manos y simplemente se desliza, ¡sin problemas!”

Como inconveniente tenemos la superficie que ocupa el propio sistema Kejashi, lo que reduce la visibilidad de conducción cundo estamos a los mandos de la moto. Shillitoe comenta sobre ello: “Ah, es como un Fórmula 1 con el HALO. Tiene un único haz de luz delante de los ojos cuando vas en línea recta. Los alerones principales están por encima de tu vista. Y al tomar una curva, tienes una visión totalmente nítida.”
El creador de este ingenioso sistema de dirección está en pleno proceso de pruebas. Su próximo objetivo es poder testarlo en circuito, por otro lado, el único lugar donde sería legal su uso. Él mismo afirma: “Está más diseñada para carreras de una sola vuelta o para eventos de subida en cuesta.” Teniendo en cuenta que el diseño y construcción le ha llevado poco más de un año, Shillitoe es consciente de lo que podría llegar a evolucionarse, de poder tener los medios necesarios para ello.

Sobre ello concluye: “Recuerdo cuando Ducati optó por su cuadro de carbono, y era demasiado rígido. Creo que el sistema Kejashi podría integrarse en ese cuadro de carbono porque incorpora la absorción de impactos laterales… Mira, sueño con que llegue a algún sitio, ¡pero no lo sé! No puedo exagerar mucho hasta que lo haya probado bien. Pero la he llevado al límite en carretera, y es capaz.”