Hace apenas unas horas, mediante la publicación de un comunicado oficial, Harley-Davidson anuncia que retomará la producción de la plataforma Revolution Max en sus instalaciones de los Estados Unidos. Una decisión que se incluye en la reciente estrategia comercial “Back to the Bricks” (De vuelta a los Orígenes) puesta en marcha el pasado mes de mayo.
Según expresa la propia compañía yanqui “esta medida permite que el mecanizado, el ensamblaje del tren motriz, la pintura y el ensamblaje final de vehículos regresen a las instalaciones de Harley-Davidson en Pensilvania y Wisconsin, lo que respalda empleos sindicalizados calificados y fortalece la presencia manufacturera de la Compañía en Estados Unidos”.

La plataforma Revolution Max abandona Tailandia
Fue en el verano de 2024 cuando Harley-Davidson hacía oficial su intención de trasladar la producción de sus motocicletas con motor Revolution Max a Tailandia. Entonces la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales, que representa a los empleados de la planta de Harley-Davidson, expresaba un fuerte rechazo a esta decisión, anunciando que lucharían por detenerla.
Finalmente parece que no lo lograron, ya que la decisión de recuperar la producción de Revolution Max, según ha expresado la propia marca, es fruto, entre otras cosas, de los cambios introducidos por la administración Trump en la política comercial estadounidense, sumados a las transformaciones del entorno comercial global. Esto, según expresa la directiva de la compañía “ha creado nuevas oportunidades para que las empresas inviertan en la fabricación nacional”.

Tras hacerse púbica esta decisión Bill Davidson, vicepresidente, asesor especial del director ejecutivo y embajador global de la marca, declaró: “Mi familia ha trabajado en esta empresa durante generaciones, y he sido testigo del orgullo, la maestría y el arduo trabajo que implica la fabricación de las motocicletas Harley-Davidson en Estados Unidos. Mi padre, Willie, mi hermana, Karen, y yo estamos muy entusiasmados con lo que está sucediendo en Harley-Davidson”.
Concluía: “Traer este trabajo de vuelta a casa es otro paso importante para regresar a los orígenes, invertir en la manufactura estadounidense y consolidar los valores que han convertido a Harley-Davidson en una de las marcas más emblemáticas del mundo.” El resgreso de la producción de la plataforma Revolution Max a Norteamérica, incluye los modelos Pan America, Sportster S y Nightster.

Esta medida permite que el mecanizado, el ensamblaje del tren motriz, la pintura y el ensamblaje final de los vehículos regresen a las instalaciones de Harley en Pensilvania y Wisconsin, lo que respalda decenas de empleos adicionales para su manufactura. Para Harley-Davidson, bajo la dirección de su nuevo CEO, Artie Starrs, esto significa que pueden consolidar aún más su presencia en Estados Unidos y fabricar más motocicletas dentro de las fronteras del país.
Desde la marca concluyen: “Esta decisión, que se ha estado gestando durante meses, refleja nuestro compromiso de fortalecer la base manufacturera de Harley-Davidson a largo plazo”. Se prevé que la transición de la producción esté completada antes del inicio de la producción del modelo del año 2028 en 2027. Harley-Davidson espera fabricar más de 100.000 motocicletas en la planta de la compañía en York, Pensilvania, en 2027.