Desde el mismo momento en que abrieron sus puertas, en JP Choppers siempre se caracterizaron por su valentía a la hora de construir motos. El estilo retro, vintage, u old school, llamémosle como mejor nos parezca, es perfecto para ganar bike shows y ser el más chulo en ferias y eventos de todo tipo y condición. Pero en España, país en el que la compra de una moto suele ser una decisión que generalmente se toma en pareja, hacer motos de una sola plaza y estética radical era una idea tan poco comercial como arriesgada.
Aún a sabiendas que este tipo de motos no le resultarían rentables económicamente a Juanma le dio igual. Era lo que él quería hacer y lo haría sin importarle nadar a contra corriente. Por fortuna la apuesta le salió bien y gracias a eso su calenturienta mente nos ha “regalado” a lo largo de los años preciosas motos que las revistas especializadas siempre han intentado publicar en primicia (más de una vez sin éxito), a las que ahora hay que sumar esta Fat Boy que presentó oficialmente en la concentración que el Moto Club Faro organiza cada verano en la localidad del sur de Portugal que lleva su mismo nombre, para más tarde llevarla a otro buen número de eventos repartidos por toda la geografía española en los que la moto siguió levantando pasiones. No es para menos porque la mires por donde la mires la ¡Ay mi Abuelita! es espectacular, y si hay algo que nos apena de verdad es el no poder patrocinarle un viaje al Yokohama Hot Rod Custom Show, donde estamos seguros que haría un buen papel y sorprendería a los mismísimos nipones en su propia casa.
Pero centrémonos. Como ya he dicho la “¡Ay mi Abuelita” es (o era) una triste Fat Boy transformada de forma inversamente proporcional a como lo hacen el 99,9% de los propietarios de este modelo. Es decir: en lugar de lastrarla con toneladas de accesorios Juanma la sometió a una seria y dura dieta de adelgazamiento que sirvió para rebajar el tonelaje de la Fat en algo más de medio centenar de kilos. La moto ahora tiene lo que podríamos llamar “cinturita de avispa”. Vamos que está más rellenita en los cuartos traseros que cómo se configuró en origen, gracias a un kit de basculante Custom Chrome que permitió montar una llanta de 18” con neumático de 230 mm. Aunque el diámetro de la delantera creció hasta 21”, la altura extra de la moto se compensó jugando con la longitud de las suspensiones.
Detrás se modificaron los soportes de los amortiguadores y el tren delantero se sustituyó por una horquilla H-D con las barras recortadas 7 cm y tijas estrechas de Sportster. El resultado es una moto que a pesar de la diferencia de anchura entre los dos trenes está muy bien proporcionada, además de dar la sensación de ser más larga y estilizada que una Fat Boy “normal”. A esto también ayuda el que Juanma eligiese un pequeño y estrecho depósito de gasolina Instigator de los Detroit Brothers, que después de que se le reformara el túnel encajó en la barra superior del chasis como un guante. A éste le acompaña una aleta trasera Ducktail previamente recortada, ensanchada, y recolocada con ayuda de unos soportes Paughco, y un asiento monoplaza. Piezas con las que Juanma consiguió dar a la moto la estética “japonesa” que pretendía.
A partir de ahí el trabajo se centró en dotar a la ¡Ay Mi Abuelita! de todos esos detalles de terminación que aunque no estén a la vista son los que marcan la diferencia entre una buena custom, así a secas, y una ganadora potencial de bike shows, donde el cariño que el constructor le ponga a los acabados es fundamental para convencer a los que puntúan, que aunque no lo parezca suelen tomar nota de todas estas cosas. Y la ¡Ay mi Abuelita! tiene tantos detalles que por cuestiones de espacio nos es imposible comentar uno por uno, por lo que os dejamos que los descubráis vosotros mismos con ayuda de las fotos y la ficha técnica.
Por nuestra parte solo queda comentar que Juanma quiere dedicar esta moto y los premios que ha ganado con ella a todos los amigos que le ayudaron en el proyecto: Víctor, Carlos, Mario, Dave Álvaro, Kiko Tequila, Loli, Javi, Mª Sol, Gamba, Miguel, a Sole, su mujer, los hermanos del MC Alentejano, y por supuesto a su familia, con especial atención a la inspiradora del proyecto, su abuela, que posee motivos más que suficientes para sentirse orgullosa del nieto que tiene.
Más información en la Revista Xtreme Bikes & Cafe Racers Magazine
Ficha técnica
Moto: ¡Ay mi Abuelita! Propietario: Juanma Palomeque Construcción: JP Choppers Modelo base: Fat Boy 91 Tiempo: Dos meses Ciudad: Badajoz Web jpchoppers
Motor
Fabricante: Harley-Davidson Cilindrada: 1.340 cc Levas: Crane Válvulas: Manley Carburador: Keihin + DynoJet Encendido: Crane Hi4 Filtro de aire: Moon Eyes Colectores: JP Choppers Silenciosos: Vance&Hines recortados Primaria: Correa 3,5” Decoración correa: Carlos Sanglas Caja de cambios: 5 marchas manual Palanca: JP Choppers/Moon Eyes Embrague: Ultima
Parte Ciclo & Accesorios
Chasis: HD/JP Choppers Horquilla: HD/JP Choppers Modificaciones: Kit “Low” Progressive Tijas: Sportster Portanúmero: Ducati classic Manillar: JP Choppers “Pato Loko” Puños: Panhead Maneta embrague: Kustom Tech Faro: Bates 4½ Llanta delantera: 21” Neumático: Michelin Enduro 100/90-21 Depósito gasolina: Detroit Bros Instigator Depósito aceite: Serie modificado Asiento: JP Choppers/Creaciones Ochotres Reposapiés: Plataformas Classic Basculante: Custom Chrome para 230mm Llanta trasera: Ultima 18” Neumático: Metzeler 230/40-18 Freno: Ultima Cruz de Malta Pinza: HD Guardabarros: Ducktail modificado Soportes: Paughco Piloto: Moon Eyes Porta matrícula: Custom Chrome Pintura: Dave Design Diseño: Dave Design+JP Choppers







