Hace unos días, el Gobierno de España respodió a una pregunta del Grupo Socialista sobre la ubicación y la recaudación de los radares fijos de nuestras carreteras. El documento publicado muestra el top 50 de los más “multones”, con algunas conclusiones que pueden llamar la atención. El líder del año 2016 ha sido el situado en la A-4 en el kilómetro 417,588, entre Córdoba y Sevilla. Su recaudación, más de 3,9 millones de euros, casi duplica al siguiente radar de la lista, ubicado a la altura de Lorca, en Murcia, que ha alcanzado los 2,1 millones de euros.
El podio de los radares que más recaudan lo completa el situado en la N-240, kilómetro 202, entre Huesca y Barbastro. Es el primero que encontramos en una carretera convencional de doble sentido y reconocido como “punto negro”, con limitación a 70 km/h. El año pasado se llevó 1,62 millones de euros de los infractores y es el que más recauda de la Comunidad de Aragón desde que se instaló hace cinco años. Madrid, a pesar de su intenso tráfico, no está entre las más recaudadoras, siempre hablando de los datos de la DGT y sin contar con los radares competencia del Ayuntamiento. El primero es el situado en la AP-6, km 49,2, en la bajada del Puerto de Guadarrama, con más de 743.000 euros.






