Hace ya casi dos meses desde que se anunciara el fichaje de Jorge Lorenzo por Ducati, desde entones, el equipo que le acompañará durante su etapa en la casa italiana, que de momento serán dos años, ha sido una incógnita. Y en cierto modo, lo sigue siendo. Pero lo que es seguro es que el mallorquín tendrá que despedirse del equipo con el que ha contado durante sus últimos años en Yamaha.
Su jefe de mecánicos, Ramón Forcada, se quedará en el box azul a la espera de la llegada de Maverick Viñales, tal y como se ha podido saber tras este fin de semana en Cataluña. A pesar de los intentos de Ducati por complacer los deseos de Lorenzo de llevar consigo a su equipo de confianza, medios internacionales recogen que quien ha acompañado a Jorge desde su llegada a Yamaha en 2008 iniciará una nueva etapa con el joven piloto catalán.
Lo mismo sucede con sus mecánicos Javier Ullate, Ian Gilpin y Juri Pellegrini, su telemétrico, Davide Marelli y su analista de pista Wilco Zeelenberg. El que sí seguirá junto al mallorquín el próximo año es Juan Llansá, su mecánico de confianza que lleva a su lado desde 2003, año en el que debutó en el Mundial de Motociclismo en la categoría de 125cc.
Llansá ha vivido junto a Jorge los cinco título mundiales que posee el mallorquín y mantiene con él una estrecha relación que va más allá del box. Ahora falta saber quienes completarán el equipo de Lorenzo en Ducati, de momento suenan nombres como Christian Gabarrini, antiguo jefe de mecánicos de Casey Stoner, y Daniele Romagnoli, jefe de mecánicos de Danilo Petrucci en el Pramac Racing.




